En noviembre del 2015 el partido Encuentro Social presentó, a nombre de Norma Edith Martínez Guzmán, una iniciativa para agregar un artículo que incluya la objeción de conciencia a la Ley General de Salud.

Se entiende como objeción de conciencia el derecho que tienen los individuos de no acatar, rechazar o rehusarse a mandatos que entran en contradicción con sus creencias, por considerarlas contrarias a su conciencia. Teniendo en cuenta que el juramento hipocrático (versión de la Convención de Ginebra) dicta el médico “no permitirá que entre su deber y su enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase”. Ambas se contradicen.

En ese momento la Secretaría de Salud declaró que la “objeción de conciencia” ya está amparada en el derecho mexicano además de que estipularla en una ley federal se contrapone con responsabilidades internacionales que se han adquirido en materia de derechos humanos.

La iniciativa se discutió y votó en la Cámara de Diputados el 10 de octubre del 2017. Este año fue aprobada por el Senado con 53 votos a favor, 15 en contra y una abstención.  El 23 de marzo se envió al Ejecutivo federal el proyecto de decreto para su promulgación, con el mandato de que en 90 días se deberán expedir los lineamientos para su aplicación.

 

En qué consiste el El artículo 10 Bis de la Ley General de Salud:

¿Qué establece?

Establece que el personal médico y de enfermería podrán ejercer la objeción de conciencia.

Excepto en aquellos casos en que se ponga en riesgo la vida del paciente o se trate de urgencia médica.

 

¿Qué está bien?

Reconocimiento de una excepción para el personal médico y de enfermería de prestar servicios de salud.

Se trata de una manifestación del derecho humano a la libertad de conciencia.

No aplica a instituciones, es a título personal para los responsables directos del servicio.

 

Límites a su ejercicio:

Cuando esté en riesgo la vida del paciente.

Cuando se trate de casos de emergencia médica.

 

¿Qué significa?

Que la objeción se lea como regla general para prestadores de salud en lugar de una excepción.

Que se pueda llegar a restringir el acceso a los servicios de aborto legal (de por sí ya limitado)

Que el sistema Nacional de salud debe garantizar que existan Médicos NO objetores.

 

¿Qué resulta preocupante?

la facilidad con que se puede vender un falso discurso de libertades.

Lo evidente que resulta cómo se vuelve a abrir el debate sobre temas polémicos (aborto y la eutanasia…) que se consideraban ya resueltos.

Se abre la puerta a la discriminación.

Con información de: Hufftington post, Nexos, gire.org.mx