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Sanna Marin la primera ministra más joven del mundo


By VEME - 12/16/19 8:53 AM




El ascenso de Sanna Marin, de 34 años, a la jefatura de gobierno de Finlandia constata que las acciones políticas del país nórdico en los últimos 50 años permiten hoy que una mujer joven, hija de una familia homoparental, encabece el gabinete.

Así afirmó en entrevista con Notimex el internacionalista por El Colegio de México Rainer Matos Franco. “Sin duda es relevante como punto de llegada, no de partida. Por sí mismo eso no dice cómo va a gobernar, pero sí dice que hay algo detrás que se lo está permitiendo”, matizó.

“Si bien los sistemas parlamentarios europeos son distintos y el puesto de primer ministro tiene menos atribuciones que un presidente latinoamericano, la edad de Marin deja ver que en Finlandia ya se resolvieron otras cosas”, comentó Matos, maestro en Estudios de Rusia y Eurasia por la Universidad Europea de San Petersburgo.

En estos tiempos se tiende a simplificar demasiado la explicación de fenómenos complejos, mediante falacias ad hominem y la comprensión de coyunturas sin ahondar en los procesos de largo plazo, expresó el especialista.

“Marin no es la primera mujer en su puesto en Finlandia, sino la tercera. Además, en Finlandia ya hubo una presidente mujer, Tarja Halonen. Desde luego, la lucha feminista mundial tendrá que ver; el activismo de personas con sordera también”, señaló Matos en referencia a Timo Harakka, hijo de padres con sordera y cuyo primer idioma es el lenguaje de señas finlandés.

Con el cambio en el gabinete, Harakka fue rotado del Ministerio de Asuntos Económicos y Empleo al de Comunicaciones y Transportes, plaza que dejó disponible Sanna Marin.

“Sin embargo, en Finlandia hay un orden social desde hace medio siglo que permite lo que se ve hoy, más allá de ‘historias de éxito’ personales. Y desde luego hay contextos políticos y sociales que facilitan la aceptación de la sociedad hacia grupos que antes eran vulnerables y que hoy se sienten representados”, expuso el autor de Historia mínima de Rusia, libro coeditado por el Colmex y el sello Turner.

Aunque el ascenso de Marin fue recibido con entusiasmo por medios internacionales, Matos Franco señaló que es imposible repetir en otras naciones la experiencia de bienestar, democratización y tolerancia de los países escandinavos porque surgen en contextos muy específicos, locales. “Por algo es que sólo funciona allí”, explicó.

“Con todo, creo que hay lecciones que se pueden derivar de ello hacia un mundo más tolerante y con un Estado que de verdad vele por grupos marginados, que entienda dónde y cómo redistribuir el ingreso y que provea igualdad de oportunidades para todos en el largo plazo, independientemente de quién gobierne. Marin es una partidaria de esa tendencia porque es producto de ella”, agregó el estudioso.

Hay que tener en la mira que la llegada de Marin es consecuencia de una crisis política. Ella no es ni se convertirá por lo pronto en la líder de su partido. El Partido Socialdemócrata se fue a tercios en la elección de abril pasado con la ultraderecha y la centroderecha, recordó.

“Y si hoy hubiese nuevas elecciones, esa ultraderecha, Perus, encabeza todas las encuestas por más de cinco puntos, que en la fragmentada política finlandesa es una diferencia enorme. La elección de Marin, que se dio sólo dentro del Partido Socialdemócrata, es una forma de mantener la alianza que hay con otros cuatro partidos en el gobierno desde abril, ante la pérdida de confianza del Partido de Centro en el primer ministro (Antti) Rinne”.

“Es una solución temporal para un problema que se ve como temporal. Es un problema político. El rostro lánguido de todos en la presentación del nuevo gabinete hoy por la mañana dice mucho. Lo que sigue es cómo bajar los números a Perus y cómo volver a convertir el proyecto socialdemócrata en una opción de largo plazo desde el poder”.

De cualquier forma, hace falta evaluar el desempeño de Marin para entenderlo, no se puede adelantar ninguna conclusión por ser joven o mujer, aseguró Matos Franco. Las interpretaciones rápidas responden únicamente a la superficie, sin resolver realmente nada.

“La misma Marin dijo en su discurso que no quisiera que pensaran que está allí por ser mujer o por su edad, sino por un proyecto con el que se identifica desde hace tiempo”.

“Creo que corremos el riesgo de perder de vista los contextos por enfocarnos en lo que se conoce como corrección política, que maquilla la realidad y hace que todo suene muy bonito, y pensar que por votar a alguien joven o que pertenece a un grupo vulnerable o a una minoría se arreglan los problemas. Y eso es enfocarnos en la superficie, sin resolver nada”.

Cuestionado sobre las enseñanzas del caso finlandés que podrían sustraerse para México, Matos Franco consideró que la presidencia debe estar ocupada por alguien con experiencia para entender al país, independientemente de su género, preferencias personales o grupo étnico.

“La pregunta es cómo hacer una sociedad que permita y fomente que cualquiera pueda acceder a ese juego político”, respondió.

Y cómo preparar a esa persona y a todas las personas para alcanzar la capacidad de resolver problemas con prudencia y con una comprensión real del orden local mexicano. “Sin duda eso tiene que venir desde arriba, desde el sistema educativo público. Actualmente no veo que se fomente ese sentido de responsabilidad en la educación pública en México”.

Samuel Cortés para NTX



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