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El robo de arena en México, un fenómeno que provoca cambios ambientales devastadores


By VEME - 11/12/19 9:12 AM



Foto: Twitter I @RevistaObras

El robo de arena, un fenómeno que provoca cambios ambientales devastadores

En Holbox, “los camiones llegan de noche, cuando ya no hay gente en la playa”. Ahí, la arena es uno de los recursos más codiciados. Nadie recuerda cuándo empezó el robo, pero sí que se realiza entre las 9 y las 11 de la noche, en las playas cercanas a Punta Cocos, en el lado oeste de la isla. “Entran con máquinas y volquetas, llenan el camión y se llevan la arena a otro predio particular. Después ya no queda nada; es un negocio”, expresa un ambientalista experto en zonas turísticas, a quien llamamos Javascripter para ocultar su identidad por cuestiones de seguridad.

La extracción de arena “puede ser a nivel hormiga o a nivel industrial. Hay poco registro, pero sabemos que se hace”, dice Rodolfo Silva Casarín, del Departamento de Ingeniería de Costas de la UNAM.

A principios de septiembre de 2018, después de certificar que había incumplido “los términos y condicionantes de la autorización de impacto ambiental otorgada” y que la explotación se había hecho en una zona diferente a la autorizada, afectando a la anidación de tortugas, según un comunicado oficial, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente ( Profepa) clausuró la concesión que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) le había dado a José Cota Cota para extraer 2,000 m3 de arena al año en una zona determinada de la playa.

Entre 2013 y 2018, la Profepa registró 89 denuncias por extracción o explotación de arena en el país, con Oaxaca, Chiapas y Jalisco a la cabeza. Algunos casos son tan graves que en la denuncia se detalla: “Extracción de material pétreo del lecho del Río Ameca (Nayarit), destrucción de mangle y modificación del cauce natural”. Además, existen casos documentados en Holbox, Cozumel y en Baja California Sur, donde el saqueo ha sido voraz.

La arena es uno de los recursos con más demanda en el mundo, ya que sirve para diversas actividades tales como: la fabricación de aparatos electrónicos, o de vidrio, así como para la construcción. Por esta razón, este material tiene mucha demanda, en especial en los lugares donde se ve constantemente el crecimiento y desarrollo de las ciudades.

Podría parecer que este recurso no es tan importante o no se necesita tanto. Sin embargo, según un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, “la arena es un recurso mucho más valioso de lo que pensamos, el 54% de la población mundial vive en zonas urbanas y se prevé que la cifra aumente hasta el 66% en 2050. Además, explicó que el tráfico de arena es un negocio muy lucrativo por lo que muchas ciudades han aprovechado de la extracción para abastecer sus playas.

Incluso, la extracción ha excedido a los 47,000 millones de toneladas al año, convirtiendo a la arena en uno de los recursos más demandados en todo el mundo. La construcción es una de las primeras causas debido a que se necesitan aproximadamente entre 25,900 a 29,600 millones de toneladas para preparar cemento.

Imagen: Infografia / iberdrola

El mayor problema del tráfico y explotación de la arena, son las consecuencias medioambientales por la utilización sin medida de este recurso, ya que se estima que entre el 75% al 90% de las playas del mundo se están reduciendo.

Esta reducción de la arena conlleva consecuencias grabes para el medio ambiente en diferentes aspectos tales como:

  • Biodiversidad: al desaparecer las playas y las riberas de los ríos, muchas especies pierden su hábitat natural.
  • Pérdida de terrenos: desaparecen islas tanto en el interior como en las zonas costeras.
  • Hidrológicos: los ríos cambian su cauce, aparecen crecidas e inundaciones, así como alteraciones en los ciclos de las mareas.
  • Calidad del agua: con los corrimientos de tierra, el agua puede contaminarse y dejar de ser apta para el consumo humano.
  • Infraestructuras: las crecidas de los ríos causan daños en puentes, casas, embarcaderos y embalses.
  • Climáticos: a través de la contaminación por la extracción de la arena, así como por la producción de cemento.
  • Paisajísticos: erosión de la costa, cambios en deltas y desembocaduras de ríos.
  • Disminución de protección contra eventos extremos: al destruir playas y riberas de los ríos, las inundaciones, sequías, tormentas marítimas con gran oleaje, etc. tienen un mayor efecto.

Con info de Obrasweb  y Iberdrola



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