La cúpula priista, en Campeche. Puntuales, Claudia Ruiz Massieu, Miguel Ángel Osorio Chong y René Juárez Cisneros acudieron este martes a la presentación del segundo informe del gobernador Alejandro Moreno Cárdenas.

Alito, junto con el mexiquense Alfredo del Mazo y el oaxaqueño Alejandro Murat, forma la triada de mandatarios tricolores que son mencionados con insistencia como futuros líderes del PRI. Mientras llegan esas definiciones, el gobernador de Campeche definió los términos de la relación que sostendrá con la próxima administración federal y llamó al priismo a construir una nueva alternativa.

“Vamos por los grandes acuerdos que brinden una alternativa nueva y diferente. Por una alternativa no basada en la suma de políticos trasnochados y caducos, sino en la multiplicación de mexicanos de bien que realmente queremos un mejor país… Integremos la alianza ciudadana más grande de todos los tiempos, para fundar una nueva manera de hacer política y así construir los nuevos caminos de México, con todo el ánimo, con toda la firmeza y con todo el orgullo de ser mexicanos”.

En la capital campechana soplaban aires de renovación. En la Ciudad de México —casi a la misma hora— a una cafetería de Altavista llegó la exsenadora Gina Trujillo Zentella, quien hace un mes compitió por la gubernatura de Tabasco y ahora promueve “la cuarta transformación” dentro del PRI. Buscaba a su invitada, quien llegó un poco tarde: Vanessa Rubio, jefa de la oficina de José Antonio Meade y próxima senadora. Ambas pasaron al fondo del salón, mientras que Manlio Fabio Beltrones hacía su entrada triunfal. Y luego de media hora, se incorporaría a la conversación.

Tiempo de reflexión, entre el priismo. Con Claudia Ruiz Massieu como destinataria, el Grupo Refundación urgió a la dirigencia nacional del tricolor a encarar la “severa crisis” en la que está inmerso el partido. Con la derrota en las presidenciales del 2000 y el resabio de la “sana distancia” declarada por Ernesto Zedillo, esta agrupación hizo un severo balance del sexenio peñista.

“El Presidente prescindió del PRI y el priismo en la integración de su gabinete. Decidió cogobernar con la derecha e integrar su equipo con amigos del Estado de México y aliados del estado de Hidalgo”, subraya el texto, que este martes circuló profusamente. “Dentro del Pacto por México impulsó reformas contrarias al estatuto y los documentos básicos de nuestro partido. Además reformas con un tufo de corrupción que terminaron dañando al PRI. Como Zedillo, Peña nombró a su gusto, como a siete presidentes del partido, uno de ellos incluso sin militancia, a los que les impuso su agenda de gobierno y los obligó a ser cabus de su Presidencia. Controló los máximos órganos del Partido, el Consejo Político Nacional y la Comisión Política Permanente, a la que se incorporó inhibiendo la libre discusión. Convirtió a las cámaras de diputados y senadores, en oficinas de trámite (…) Desde la Presidencia de la República se adueñaron de las candidaturas a diputados y senadores, colocando a sus amigos, no a hombres y mujeres capacitados que durante muchos años han militando en el partido. Presionó reformas a los estatutos para aumentar los requisitos a los militantes que aspiraran a un cargo de elección popular y abrió las puertas a una candidatura sin militancia que al momento de ser elegido y durante toda la campaña no logró capturar las simpatías de los priistas”.

En el recuento de los daños, obligados a encarar la realidad de ser la tercera fuerza electoral, los integrantes del Grupo Refundación emplazaron a su lideresa a una consulta para construir un diagnóstico y una hoja de ruta. Antes, el presidente Peña Nieto, Luis Videgaray, Manlio Fabio, Osorio Chong, Aurelio Nuño, Enrique Ochoa, Emilio Gamboa y Cesar Camacho Quiroz tendrían que comparecer para rendir cuentas sobre su desempeño en los últimos seis años.

Sin temor al cambio, plantean, debe analizarse la viabilidad de un cambio de nombre del partido a partir de resolver esta pregunta: ¿El PRI perdió por sus siglas o por abandonar las causas de la gente? ¿Fueron las siglas o personajes corruptos quienes llevaron a la derrota al PRI?

A la reflexión se suma la voz de César Augusto Santiago, quien convocó a la militancia partidista a construir una nueva alternativa, “una gran corriente sin intereses mezquinos, ni ambiciones, sino más bien, que recupere al PRI”.

Esta Alternativa crítica pugnaría por construir un proyecto socialdemócrata, nacionalista y revolucionario en oposición “a la ineptitud de la última campaña priista y los enjuagues ideológicos de la derecha confundidos en la izquierda y viceversa”.

EFECTOS SECUNDARIOS

REPRESALIAS. Esta semana se espera que el Juzgado Quinto de lo Mercantil en Guadalajara, Jalisco, en desahogo al expediente 1231/2018, se pronuncie a favor de una de las partes en conflicto, aunque el demandante señala que tiene todo para ganar. Es el caso del consorcio automotriz Grupo Bellavista, firma fundada en el año 2000, y distribuidora de Honda en Coahuila. Demandaron a la firma de origen japonés, que dirige Hiroshi Shimizu, debido a que —afirman— les cancelaron la entrega de vehículos sin justificación, no obstante que un juez determinó que sigue vigente la relación comercial. Mencionan que la Asociación Mexicana de Concesionarios Honda ha mantenido su distancia debido a posibles represalias del grupo, y además que la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores tampoco da señales de querer intervenir en este diferendo.