Correr en Comunidad: El Viaje Más Allá de la Meta
- anitzeld
- 25 oct 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 10 nov 2024
En el último Maratón de Chicago, me pasé horas viendo la meta. NBC había puesto una cámara justo ahí, y cualquiera podía ver la llegada de cada corredor, cada lucha, cada emoción. Vi caras que no se me van a olvidar: lágrimas, gritos, hasta saltos de felicidad después de esos 42 kilómetros. Me quedó clarísimo que correr no es solo cruzar la meta, es un viaje en el que te encuentras a ti mismo paso a paso.
En 2014, 2,375 mexicanos participaron en el Maratón de Chicago, convirtiendo a México en el segundo país con más corredores, solo detrás de Estados Unidos. Para 2019, esa cifra subió a casi 3,000. Este año, más de 50,000 personas de 140 países corrieron, y se estima que hasta 6,000 de ellos eran mexicanos.
Hoy, correr no es solo una actividad física; para muchos es una forma de superarse. No se trata solo de estar en forma, sino de desafiar tus propios límites, tanto físicos como mentales. Especialmente en maratones y largas distancias, correr se vuelve una metáfora de la vida: un esfuerzo constante por ir más allá de lo que creías posible.

Encontrarte, a ti, en un running club
El boom de los running clubs en los últimos años no es casualidad. Estos grupos han crecido por una combinación de razones individuales y sociales. Después de la pandemia, muchos buscaron volver a hábitos saludables, y correr fue una opción perfecta. Además, esta búsqueda de bienestar físico se juntó con la necesidad de una socialización más auténtica, justo cuando la vida digital comenzaba a agotar a las personas.
En ciudades grandes, donde el tiempo es limitado y la inseguridad puede ser un obstáculo para ejercitarse solo, los running clubs encontraron su nicho: una forma segura de ejercitarse mientras se crean lazos sociales. Estos grupos no solo te mantienen activo, sino que te dan la oportunidad de conectar emocionalmente con otros.
El componente social es, sin duda, lo que ha disparado la popularidad de estos clubes. Correr acompañado es mucho más fácil cuando sabes que hay gente esperando por ti, con las mismas ganas de mejorar. Además, el ambiente de apoyo es clave: si te sientes desmotivado, siempre habrá alguien que te levante el ánimo, y cuando logras algo, esa sensación de celebración compartida es increíble.
Y no solo eso, los running clubs también se han convertido en una forma de conocer personas con intereses similares, lo que muchas veces lleva a amistades o incluso a algo más. En las grandes ciudades, estos grupos están reemplazando las salidas tradicionales. Correr juntos al amanecer o por la tarde se ha vuelto la excusa perfecta para socializar de una manera saludable y activa. Incluso, puede ser un buen lugar para conocer posibles parejas.
Para muchos, unirse a un grupo de corredores ha hecho que levantarse temprano para entrenar sea más fácil. Y es que, más allá del ejercicio, estos clubes, que se promocionan en redes como Instagram, atraen a personas con intereses comunes. Ya sea por cercanía geográfica, edad o estado civil, correr se vuelve casi secundario, mientras que la socialización y el sentido de comunidad son lo que realmente destaca.
Comments