Durante su campaña, López Obrador prometió rescatar a la empresa Pemex, sin embargo sus acciones podrían tener un efecto contrario, una deuda que asciende a 106 mil millones de dólares.

Shamaila Khan, directora de deuda de mercados emergentes de Alliance Bernstein en Nueva York, declaró que Pemex es el crédito más vulnerable en México, debido a la gran desconfianza que tienen los inversionistas a López Obrador.

“Pemex tiene una estructura de capital muy grande, tiene una calificación que está al borde de caer bajo el grado de inversión, y las políticas de López Obrador son muy inciertas con respecto a la reforma energética”. Advirtió.

La decisión tomada a finales de octubre de cancelar la construcción del NACIM, un proyecto de 13 mil millones de dólares, impactó de manera negativa a los bonos y despertó la preocupación de los inversionistas de que otros proyectos sean cancelados a largo plazo.

Durante el gobierno de Enrique peña Nieto, Pemex se abrió a los mercados internacionales, sin embargo, en el gobierno entrante se ha puesto en riesgo, puesto que la promesa de López Obrador de reducir los salarios de los empleados públicos también aumentó el miedo en sus trabajadores y empresarios.

“Es una tormenta perfecta entre el avance del concepto de las consultas en México combinado con los requerimientos de capital de Pemex”, señaló William Perry, gerente de cartera de Stone Harbor Investment Partners en Nueva York.

“Después de ver lo que pasó con el aeropuerto de México y, en última instancia, con los bonos del aeropuerto, los inversores se muestran particularmente cautelosos sobre lo que vendrá”, agregó.

Información: ElFinanciero