mujer presidente

Lombardo Otero fue la segunda mujer en contender por la Presidencia de la República en 1994 junto a Diego Fernández de Cevallos, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Luis Donald Colosio y tras su asesinato, Ernesto Zedillo.

La primera mujer en contender por la Presidencia fue Rosario Ibarra en 1982 junto al Partido Revolucionario de los Trabajadores.

La candidata fue postulada por el Partido Popular Socialista y de acuerdo con el Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales “Vicente Lombardo Toledano”, su muerte fue serena.

Mujer presidente

Lombardo fue la primera mujer en un partido político de izquierda que accedió a un puesto como legisladora federal bajo el principio de mayoría junto con el Frente Democrático Nacional.

Concurrió a las elecciones en 1994 por el Partido Popular Socialista (PPS). Ese mismo año Cecilia Soto lo hizo por el Partido del Trabajo

La hija de Vicente Lombardo Toledano forjó su propia carrera política en la izquierda mexicana.

Marcela Lombardo Otero falleció a los 91 años la mañana del pasado lunes 5 de marzo.

segunda candidata

Lombardo fue elegida diputada federal por primera vez en 1976, cargo que ocupó hasta 1979.

En 1988 se convirtió en la primera mujer que se presentó por un partido de izquierda en ganar una diputación por mayoría y destacó por sus intervenciones en la tribuna.

Entre 1988 y 1991, fue legisladora federal representando al Frente Democrático Nacional. Su mayor apuesta llegó en 1994 cuando se presentó a las presidenciales como candidata del Partido Popular Socialista en las que también se postuló otra mujer, Cecilia Soto, por el Partido del Trabajo.

Ambas, aunque obtuvieron un apoyo mínimo en los comicios, siguieron la estela de Rosario Ibarra: pionera en abrir la brecha en las elecciones de 1982.

La política de izquierdas fue miembro del Comité Central del Partido Popular Socialista y recibió numerosos reconocimientos, como la condecoración “Orden de la Amistad” otorgada por el Gobierno de la República Socialista de Vietnam en 1995 y la Orden Académica Simón Bolívar de la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla (Colombia), en 1997.

Destacó su labor al centro que lleva el nombre de su padre, dedicado al estudio de la realidad mexicana y la filosofía de la ciencia, que dirigió desde 1978 y del que seguía siendo directora emérita.