Un gran número de agricultores y jornaleros trabajan sin protección laboral y bajo las peores condiciones

Las grandes empresas de alimentación buscan aumentar las producciones de manera tal que se maximicen los beneficios con el menor coste económico. Esto presenta un gran problema ya que, según afirma la ONU, más de 17000 trabajadores del campo han muerto durante su jornada laboral, en tan solo un año.

Hilal Elver, trabajadora, de la ONU, presentó un informe en el que se afirma que un gran número de agricultores y jornaleros trabajan sin protección laboral y bajo las peores condiciones que, en algunos casos, peligran su vida, además de que sus salarios son muy bajos.

La relatora sobre el derecho a la alimentación denunció que hay más de 100 millones de personas que trabajan en el campo cultivando alimentos, las cuales se enfrentan a “barreras formidables para comer”; estas cifras presentan unos resultados preocupantes, ya que representan a un tercio de todos los trabajadores del mundo que trabajan en la agricultura.

“Los trabajadores del campo, incluyendo a mujeres, niños, migrantes y jornaleros de las plantaciones se enfrentan cada vez más a bajos salarios, a empleos informales y a tiempo parcial, y a la falta de protección social y económica”.

Los campesinos, se enfrentan a situaciones peligrosas durante su trabajo debido a que se exponen a materiales tóxicos como el pesticida, a temperaturas extremas e incluso a que no se les proporcionen los alimentos o agua debida, todo esto bajo largas jornadas. Por lo que es uno de los sectores con mayores riesgos a sufrir accidentes mortales en el mundo.

Elver también afirma en su informe, que el ser migrante te expone a más peligros y peores situaciones, al ser un grupo minoritario son más propensos a ser explotados, ya que ellos no cuentan con un derecho de ciudadanos.

“Los empleadores consideran a los migrantes como fuerza laboral desechable y barata, que no puede denunciar al no tener derecho para negociar colectivamente mejores salarios y condiciones”.

Por si fuera poco, existe un gran número de trabajadores menores de edad, y más del 70% de estos niños, lo hacen dentro del campo; por lo que hay 108 millones de niños que se enfrentan a estos peligros.

“Los derechos laborales y los derechos humanos son interdependientes, indivisibles y mutuamente inclusivos”. Expuso la experta, quien ha reiterado que se debe de proporcionar a las personas de ambos, ya que es una condición previa para que se cumpla el derecho a la alimentación”.

“Es hora de que den un paso al frente y actúen de forma urgente y decidida para que los que violan los derechos de los trabajadores agrícolas rindan cuentas y para evitar otras violaciones en el futuro”.

Por último Hilal Elver manifestó que es responsabilidad del Estado respetar proteger y hacer cumplir el derecho a la alimentación de los trabajadores.

Información: Desinformémonos I ONU