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Más de medio millón de casas de interés social abandonadas


By VEME - 03/31/21 8:32 AM




A principios de marzo, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló la existencia de numerosas casas en desuso en el territorio nacional, básicamente en unidades de interés social, carentes de funcionalidad, con mínimas condiciones de habitabilidad y muy alejadas de los centros de trabajo.

La existencia de 600 mil viviendas abandonadas en el país representa una “cicatriz social” de segregación.

Antes de restaurarlas y darlas de nuevo al mercado se “debe pensar en una estrategia integral para recuperar los entornos urbanos desintegrados”, donde se ubica la mayoría de esas viviendas, establece el urbanista Bernd Pfannenstein.

Fraccionamientos simétricos, con trazas radiales y calles residenciales cerradas. Sin embargo, cuando se recorren, uno encuentra callejones fantasma, con filas de casas idénticas, abandonadas y saqueadas; también viviendas con las ventanas tapiadas con bolsas de plástico y sábanas por puertas, como si su descuido fuera una invitación abierta; y a veces, casas a las que sus dueños se aferran, por haberles dedicado más que dinero, tiempo y vida.

Hasta hace unos años, la versión oficial era que habían quedado deshabitadas porque sus dueños ya no habían podido pagar los créditos hipotecarios, sin embargo la pobreza en la planeación urbana, la mala construcción de los espacios públicos de muchas y la falta de servicios esenciales jugaron un papel muy importante.

Al cierre de 2018, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, el Infonavit, contabilizaba cerca de 661 mil 942 casas abandonadas bajo estas condiciones en México, pero según un dato del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, la cifra podría llegar a 5 millones. 

Los vecinos recuperan espacios

“Jamás en la vida han venidos los dueños y ni se preocupan, mejor nosotros nos preocupamos por algo que no es de nosotros”, dice un señor de con una camiseta del equipo de futbol Cruz Azul, shorts deportivos y chanclas, que tiempo después se presenta como Raúl. De inmediato, es interrumpido por otra señora, en pijama de shorts y camisola sin mangas, toda de rosa, Iris Zita, se llama: “Ahorita por ejemplo que se viene la temporada de lluvias, el mosco, el gusano, la viborilla, y ahí estamos nosotros, limpiando, barriendo todo, escombrando”. 

“Entre comillas, nos organizamos”, retoma Raúl, “porque no hay una estructura clásica, es más como un trabajo comunitario”, y como si hablaran al unísono, Iris Zita replica. “Es que es muy fácil, yo no voy a querer que crezca la maleza y se me pasen las arañas a mi casa. Así con la gente, si ven limpio, no corremos el riesgo de que vengan y se nos metan, ya si miran así desmontado, dicen, no pues aquí sí vive alguien.

“¡Si los árboles están podados por nosotros mismos!, porque había gente que se quería meter a las casas y se escondían en los árboles hasta la noche”, agrega Raúl. 

Este grupo de vecinos cuida lo correspondiente a su “U”, como ellos le dicen a la forma de la calle en la que viven, que es solo una pequeña porción de unas 30 casas en un fraccionamiento de más de mil 500; ellos estiman que el 60 por ciento está deshabitado. 

Riesgos sociales

Es necesario actuar así “porque los riesgos sociales se están sembrando en estas zonas de desintegración y afectando a toda la ciudad”, apunta Pfannenstein.

Sugiere partir de un plan de recuperación de los entornos, el tejido social y la funcionalidad de los asentamientos, y “dejar de pensar desde un escritorio para trabajar con la vecindad y con metodologías adecuadas con el fin de atender las necesidades” particulares de cada centro.

Con el trabajo de campo en ciudades como Torreón, Celaya y Tecate, Pfannenstein habla además de la proliferación de casas ocupadas por cinco o seis personas en espacios pequeños, con altas percepciones de inseguridad, complicados desplazamientos hacia los centros laborales, con escasa y mala infraestructura urbana y problemas de mantenimiento.

Con info de Pie de página y La Jornada