Las mexicanas son las que más trabajan y más de la mitad están en trabajos no remunerados

De acuerdo con las estadísticas de la Comisión Económica para América Latina y del Caribe (Cepal), donde se mencionan las jornadas laborales de las mujeres y hombres: “las mujeres mexicanas son las que más trabajan de todo el continente” y la mayoría de ellas se encuentran en trabajos no remunerados, es decir son jornadas donde no reciben un sueldo por su trabajo.

Juliette Bonnafé, especialista de Programas en ONU Mujeres/México, explicó que las mujeres laboran aproximadamente 74.4 horas por semana, sin embargo, más de la mitad se encuentra en el trabajos no remunerados, refiriéndose a trabajos como el cuidado del hogar o de personas.

Además en la investigación se señala que en la esfera laboral del país, la participación de las mujeres es del 43% en contraste con el  78% de los hombres, ubicando a las mexicanas en las tasas más bajas de América Latina y la OCDE.

“Las mujeres mexicanas están muy poco integradas al mercado laboral, pero son las que más horas trabajan en el continente por la carga de trabajo de cuidado no remunerado, eso ofrece una idea de la amplitud y peso que representan”.

Por esta razón ha surgido una nueva iniciativa donde se buscará crear conciencia sobre este fenómeno, para visibilizar la importancia de que se vea al trabajo no remunerado como una actividad que beneficia al resto de la sociedad y que es responsabilidad de todas las familias cooperar dentro de este ámbito.

La ONU,  junto con otros organismos como el gobierno de la Ciudad de México, la Organización Internacional del Trabajo, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, el gobierno de Guadalajara y de la zona metropolitana de Monterrey se unieron para la implementación de esta campaña.

Trabajos que van desde limpieza del hogar, cuidado de los hijos o cocinarle a la familia, son solo algunas de las labores que las mujeres se ven obligadas a hacer y en la mayoría de las ocaciones, esto imposibilita su desarrollo profesional, abriendo una gran barrera en sus oportunidades, ya que no es considerado como un verdadero trabajo.

“Encerrar a las mujeres en la esfera privada puede generar riesgo de mayor violencia intrafamiliar, si no tienen autonomía económica, una limitada toma de decisiones en el hogar, aumentan los riesgos de violencia”.

Por ello, la campaña busca sensibilizar en el sentido de que la labor doméstica, sí es un trabajo, que no solo implica de varias horas de dedicación, sino que es injusto que únicamente recaiga en las mujeres y que esto debería de ser una corresponsabilidad, donde trabajen todos los miembros que habiten en el hogar.

“Dentro de la esfera privada hay que repartirse mejor el cuidado del hogar y de personas, pero no hay que limitarlo a lo privado, es un bien público debido a que la sociedad necesita estos cuidados para poder prosperar en conjunto, no solo es una negociación familiar”.

Pero también, esto se debería de concientizar hasta el Estado, para lograr una verdadera igualdad, donde se reparta de manera justa la labor de los cuidados desde el hogar. Por eso, se buscará cambiar la cultura y los estereotipos, de cambiar mentalidades y además de ir poco a poco con políticas de cuidados y protección social.

Información: Forbes