Mexicanas y mexicanos —dijo el orador con prisa pero con pausas— los he convocado aquí en el Zócalo de la Ciudad de México, lugar histórico en las luchas del pueblo mexicano contra la opresión de la mafia del poder, para comunicarles un suceso que quiero compartir con todos los presentes y también con los ausentes que por estar trabajando, estudiando, cobrando sus becas o su pensión de ayuda, por falta de información, enfermedad, exceso de flojera o, simplemente, por no haber encontrado un buen lugar en esta magna concentración ciudadana, no se encuentran con nosotros.

Como todos saben, durante la cuarta transformación, nos hemos propuesto consultar con los ciudadanos los temas de mayor interés social. A raíz de la amplia cobertura y difusión que una revista fifí le diera a la boda de uno de mis cercanos colaboradores, detectamos el deseo de las clases populares de tener derecho a que sus festejos y acontecimientos familiares tengan la misma difusión. ¿Por qué sólo los ricos salen en las llamadas revistas rosas, dejando para los pobres la página roja? Me parece una injusticia que sólo la gente considerada importante, en la política o en la iniciativa privada, sea la que salga en las revistas del corazón, cuando todos sabemos que los ciudadanos de a pie, la gente común, también tiene su corazoncito.

Por estas razones se hizo una consulta popular con una sola interrogante: ¿Le parece bien a usted que las fiestas de las personas de escasos recursos sean reseñadas en una revista fifí? El 81% de los consultados contestó que le parecía justo y hasta necesario hacerlo, ya que los festejos de los pobres tienen mucho más color y sabor que los de los ricos. El 9.5% contestó: ¡Qué horror! La gente bonita no puede estar mezclada con la naquiza. El 5.3% manifestó que los proles no deben manchar con su mugrosa presencia las páginas rosas. 3.2% dijo que el tema le valía madres. Un 1% expresó que en un país de jodidos como el nuestro una revista fifí es una mentada de madre. He citado las opiniones de manera textual.

En la cuarta transformación, la mayoría manda, así que como el 81% de las personas consultadas lo quiere, moveremos todo lo que esté a nuestro alcance para hacer que se cumpla la voluntad del pueblo bueno. Desde aquí mando una petición a los directivos de la revista fifí para que consideren el resultado de nuestra consulta y le hagan un lugar a los pobres en su publicación. Lo vamos a lograr, me canso ganso. ¡Democracia, ya! Hola para todos.

La respuesta

Resumo la contestación de la revista: Como usted bien dice, por el bien de México, primero los pobres. Por eso a partir de la semana próxima nuestra revista tendrá un prefacio denominado “Jodidos pero Contentos” donde reseñaremos los acontecimientos que a juicio editorial nos parezcan más pintorescos y representativos de la clase popular.

Las reseñas

Los XV años de Jessica. Feliz de haber llegado a la edad de las ilusiones, Jessica Rosario López Sánchez celebró sus quince años rodeada de sus padres, sus siete hermanos, familiares, invitados y chambelanes, en el salón de usos múltiples de la Unidad Habitacional INFONAVIT, tercera sección, colonia Francisco Villa. La festejada lució un vestido Sara Bustianguis, regalo de su madrina. El festejo llegó a su culminación cuando el padre de la quinceañera, con sentidas y rimadas palabras expresó: Presento a mi hija en sociedad, porque ya llegó a la edad. Hermosa flor con tallo y hoja, chingue a su madre el que se la coja.

Juanelo recibe la Sagrada Eucaristía. En la Parroquia del Carmen en Chimalhuacán, de manos del presbítero Jorge Damián, recibió el pan de los Ángeles el niño Juan Carmelo N. Ramírez, conocido en el popular barrio como Juanelo. Después de la ceremonia religiosa, su señora madre (soltera), doña Carmen Ramírez, ofreció, en el recinto de Antorcha Campesina un desayuno mexicano, se llamó así porque se sirvió agua de alfalfa, de horchata y de jamaica, los colores nacionales, y tres tamales: uno verde, uno blanco y otro rojo. Según supimos por uno de los invitados, el tamal blanco era de águila.

Original boda en Xochimilco. La pareja formada por Nancy Candelaria Carbajal García y Lorenzo Hernández Valdés unió su destino en una inédita ceremonia a bordo de una trajinera. La embarcación con el nombre de “Divina Ilusión” sirvió para que los contrayentes firmaran el acta ante el juez del Registro Civil. Ella lució un vestido de Christian Pior y él un traje marca Lacuesto, así como unos zapatos nuevos. Después de varios brindis, uno de los testigos mencionó que los zapatos sería lo único que el novio estrenaría ese día debido a que él, insinuó, y Nancy Candelaria habían sido novios. A la alusión el novio respondió con un golpe y se armó una bronca. Testigo y novio se liaron a trancazos, lo que provocó que la trajinera naufragara frente a la Isla de las Muñecas, ahí los rijosos continuaron su pleito. La novia sufrió un ataque de nervios, por lo que fue trasladada a un hospital cercano donde dio a luz a un bebé sietemesino.