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Jolom Mayaetik: cooperar en lugar de competir


By VEME - 07/30/18 8:46 AM




 

Desde que llegamos Jolom Mayaetik es posible adivinar que nos hallamos en un lugar mágico. Hay algo especial, algo que escapa a la cotidianidad de la ciudad y al orden jerárquico al que estamos acostumbrados. Nos encontramos con mujeres que se dicen unas a otras compañera y hay en el ambiente un profundo sentido de solidaridad y respeto.

Jolom Mayaetik es una institución de mujeres tejedoras que está ubicada en San Cristóbal de las Casas, Chiapas y se dedica a gestionar productos de artesanas de diferentes comunidades de Chiapas. Pero más allá de ser una institución que comercializa productos de mujeres indígenas, Jolom Mayaetik es una cooperativa que propone un ejemplo de comunidad alternativa al sistema capitalista global.

Desde nuestra llegada a San Cristóbal de las Casas hablamos todo el tiempo de la cooperativa, pero parece que no siempre tenemos muy claro lo que esto quiere decir. ¿Qué es una cooperativa? ¿En qué se diferencia de otras instituciones y organizaciones?

Economía solidaria

La idea de la cooperativa apareció en el siglo XIX en Inglaterra. Debido a la Revolución Industrial las condiciones laborales de muchas personas se deterioraron. Ahora que las máquinas podían hacer el trabajo que antes correspondía al ser humano los obreros se volvieron sustituibles, por lo que tenían que competir entre ellos —soportando altos niveles de explotación— para no perder su trabajo.

En respuesta al fortalecimiento de este sistema explotador surgió la economía solidaria. Ésta propone que para desarrollar la producción no hay necesidad de oprimirse unos a otros, ni tampoco de generar desigualdad y pobreza entre las personas.

“La economía solidaria emerge, por lo tanto, como una forma alternativa de desarrollo que sustituye la competencia por la cooperación, y sirve de instrumento para el enriquecimiento, no solamente financiero, sino cultural, para toda la sociedad”. (Hümmelgen, 2016)

Así, una cooperativa está conformada por distintas personas que se agrupan voluntariamente con el objetivo de producir en conjunto, evitando la explotación y la jerarquización. Por consiguiente, los socios de la cooperativa pueden desarrollarse plenamente en todos los aspectos de su vida y no solo en el plano económico. De modo que las necesidades humanas se colocan por encima del crecimiento económico y de la acumulación.

La cooperativa

La cooperativa no se encarga de dividir el trabajo, sino de hacer que el trabajo sea de todos. Si el sistema capitalista divide la propiedad para que cada individuo sea dueño de una porción que puede vender o gestionar a su manera. En el sistema de economía solidaria la propiedad es un todo que se comparte, por el que se trabaja en conjunto y a través del cual se vive en común. La cooperativa no se vende, no se divide y nadie es explotado, porque todos son al mismo tiempo socios y trabajadores.

Así, a diferencia de las empresas privadas, en las que cada socio es dueño de una parte o un porcentaje de la empresa, en la cooperativa todos son dueños de toda la cooperativa. La propiedad es común, no está dividida ni fraccionada, a todos les corresponde todo y cada socio recibe la misma cantidad de ganancias, sin importar quién haya producido qué.

En este sentido, bajo el modelo de la cooperativa, “todo es de todos, ya que todos lo necesitan y todos han trabajado en la medida de sus fuerzas, siendo imposible determinar la parte que pudiera corresponder a cada uno en la actual producción de riquezas” (Kropotkin, 2005). Dentro de la cooperativa todos trabajan tanto como pueden —sin que nadie se los ordene— y a todos corresponden las ganancias por igual.

Cada integrante de la cooperativa es al mismo tiempo dueño y trabajador. No existe un jefe y un empleado; hay una relación horizontal en donde todos forman parte de manera equitativa. De este modo, no se busca sólo el bienestar de uno mismo; sino que se ve por el bien del conjunto de personas que conforman a la comunidad. La cooperativa se autogestiona desde adentro.

¿Cómo funciona la cooperativa Jolom Mayaetik?

Todas las mujeres que pertenecen a la cooperativa son socias porque Jolom Mayaetik es de todas, no hay una dueña ni una jefa. La cooperativa es la empresa de todas las asociadas, es decir, de todas aquellas que trabajan para esta institución. No obstante, al haber artesanas de once comunidades distintas es muy complicado que todas tomen decisiones en conjunto de forma directa.

Es por eso que Jolom Mayaetik es una democracia representativa, cada comunidad elige mediante un consenso a sus representantes que se juntarán con las representantes de otras comunidades para conformar una mesa directiva.

La mesa directiva está formada únicamente por mujeres tejedoras, socias de la cooperativa, que a la par de ser tejedoras, tienen la responsabilidad de tomar las decisiones importantes, velando por los intereses de sus comunidades.

Las decisiones en la cooperativa se toman en conjunto, generalmente en una asamblea. El diálogo, la crítica y el autocuestionamiento son parte fundamental de la asamblea. Tan pronto llega el momento de tomar decisiones, las representantes de cada comunidad comienzan a debatir cómo llevar a cabo este proceso. Es decir, la misma forma de tomar decisiones es discutida. No hay una jefa que dicte órdenes, nadie es el líder absoluto; todas las opiniones cuentan por igual y se impulsa a todas las representantes a que participen en el diálogo.

Si bien las tejedoras de Jolom Mayaetik viven de los ingresos de la cooperativa, el objetivo de su asociación no es la acumulación de dinero; sino la dignificación de su trabajo. La cooperativa Jolom Mayaetik busca que todas las tejedoras asociadas puedan desarrollarse plenamente, tanto en el aspecto económico como en todos los demás ámbitos de sus vidas.

Desde el mundo capitalista en el que cualquier lector de este artículo está inserto es muy complicado pensar en sociedades que no se basen en la competencia. Sin embargo, las mujeres artesanas que conforman Jolom Mayaetik nos permiten ver el mundo desde una perspectiva distinta. Por medio de su cooperativa nos demuestran que es posible organizarse y vivir en conjunto y realizarse como comunidad sin competencia, desigualdad ni explotación.

Referencias

Hümmelgen, B. (2016) Cooperativismo: um agente de mudança Revista Acadêmica Multidisciplinar. Universidade Estadual de Maringá (UEM). N. 34.
Kropotkin, Piotr. (2005) La conquista del pan. Buenos Aires: Utopía Libertaria.
Orellana Gazaga, M. (2007) La economía solidaria como forma de organización económica alternativa al sistema capital global. Barcelona: UB.

Por Ariela Wolcovich

https://jolommayaetik.wordpress.com/





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