En México, el país donde a diario se cometen al menos dos feminicidios, un grupo de feministas buscan la libertad de una joven encarcelada por asesinar en defensa a su presunto agresor sexual.

“Ahora que estoy recluida me pongo a pensar que las leyes y la sociedad son injustas”, detalló Roxana Ruiz, quien se encuentran en detención preventiva desde mayo por el homicidio del hombre que, supuestamente la violó.

Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el caso de Roxana será una de las banderas más representativas durante la manifestación programada en la Ciudad de México.

“Tal vez debí dejar que mi agresor se saliera con la suya, se fuera y tal vez me dejara muerta o herida”, manifestó Roxana, la joven de 21 años que se encuentra en una cárcel de Nezahualcóyotl.

Durante los primeros meses de 2021, el país registró un total de 736 feminicidios, mientras que, en 2020, el acumulado fue de 975 oficiales.

En su declaración, Roxana Ruiz detalló que, después de beber una cerveza con una amiga, un hombre a quien conoció en el lugar insistió en acompañarla a su casa, para después pedirle dormir en su casa, sin embargo, la agredió sexualmente, la golpeó y amenazó con matarla.

Ruiz aseguró que, al defenderse de su atacante, terminó por asfixiarlo con una camiseta.

La abogada de Roxana, Abigail Escalante, denunció deficiencias en la investigación, al afirmar que las autoridades no aplicaron los protocolos básicos después de una agresión sexual, como un examen ginecológico.

“Lo que exijo es libertad para mi hija Roxana. Lo que él quería era matarla, aparte de violarla. La había amenazado, que la iba a matar y ella lo que hizo fue defenderse”, declaró Ana Ruiz, madre de Roxana, durante una manifestación afuera del penal.