Miles de manifestantes se concentraron en Viena para protestar contra el confinamiento anunciado para frenar los contagios de Covid-19 en Austria; en Bruselas, capital de Bélgica, se registró una manifestación violenta contra la obligatoriedad del “green pass” para ingresar a espacios públicos.

Los manifestantes se han opuesto a la implementación de pases sanitarios que impiden a la población no vacunada a ingresar a los restaurantes, bares, centros comerciales o cualquier espacio público en el que solicite el documento.

En el caso de Bélgica, la incidencia de contagios aumentó 30%, mientras que, los decesos ligados a la pandemia de Covid-19 creció 11% a pesar que el 88% de la población adulta se encuentra vacunada.

En Austria, el confinamiento obligatorio afectará a 8.9 millones de austriacos, quienes tendrán prohibido salir de su hogar salvo para hacer compras, practicar deporte o recibir atención médica.

“Necesitamos una acción decidida. El personal médico de las UCIS se encuentra al límite, ya no puede más”, detalló el ministro de Sanidad en Austria, Wolfgang Mückstein.

Por su parte, Holanda ha registrado tres noches de protestas. En Groningen y Leeuwarden se reportaron fuegos artificiales y vandalismo en las calles y avenidas principales.

El alcalde de Rotterdam, Ahmed Aboutaleb, calificó las protestas en Holanda como una “orgía de violencia”, en la que fueron detenidas 51 personas.

En la ciudad Enschele se declaró estado de emergencia y se pidió a la población no salir a las calles.