VEME Digital » » El proceso de globalización econónomica en el mundo y su impacto en México (parte 4)

El proceso de globalización econónomica en el mundo y su impacto en México (parte 4)


By VEME - 09/23/19 7:39 AM




Buzos en la Diplomacia

Gerardo Traslosheros

Los acuerdos comerciales multilaterales y regionales han cumplido un papel muy importante para robustecer la seguridad mediante el fortalecimiento de la interdependencia y la integración económica, en un mundo altamente conflictivo por razones históricas. Es indispensable que se continúe fortaleciendo la cooperación internacional y no se retroceda a un mundo de nacionalismos, donde el conflicto es mucho más probable que ocurra. Por eso se debe privilegiar la cooperación, ante todo.

Organizaciones como APEC, la OCDE y la OMC han tenido como una de sus misiones centrales hasta hoy en día, el diseminar los beneficios de la apertura comercial y la integración, a la vez que brindan cooperación económica para ayudar a resolver los problemas derivados de la globalización y el cambio estructural. Estos organismos sirven como foro para el diálogo entre gobiernos, sector privado, organizaciones de la sociedad civil y sector académico, y han sido un vehículo importante para facilitar la adopción de políticas de liberalización, propiciando la inclusión y la atención a los efectos colaterales de la globalización.

APEC y OMC en particular han servido para que China participe y se integre de manera decisiva en las cadenas regionales y globales de valor. También APEC ha sido importante como pionero de iniciativas que comienzan de manera voluntaria en el mecanismo, y que posteriormente adquieren un carácter vinculante en la OMC, como por ejemplo el Acuerdo de Facilitación del Comercio y el Acuerdo de Tecnologías de la Información.

En el año 2016 llegó de manera sorpresiva a la presidencia de los Estados Unidos el magnate inmobiliario Donald Trump, con una agenda proteccionista y antiglobalizadora, utilizando como estandarte un supuesto nacionalismo económico bajo el lema “America First”. Como primer acto de gobierno, Trump retiró a su país del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) que había sido negociado arduamente por la administración Obama y que era una estrategia para crear un bloque en el Pacífico frente a la expansión inevitable e imparable de China.

China ha emergido, ante las bravuconadas de Trump, como motor y líder alternativo de la globalización, buscando aprovechar los espacios que deja abiertos Estados Unidos para impulsar sus propios intereses. En fechas recientes Trump ha iniciado una guerra comercial con China que podría precipitar una nueva recesión global, a la vez que ha amenazado a la Unión Europea con iniciar otra guerra comercial en breve, habiendo ya arrinconado a México, Japón y Corea del Sur para renegociar acuerdos suscritos previamente (en el caso de Japón sería una especie de TPP bilateral).

Rusia aprovecha el vacío de Trump para ganar espacio político y militar en distintos frentes ante la falta de una economía competitiva que le permita integrarse exitosamente en las cadenas globales de valor como lo ha hecho China.

La crítica a la estrategia de Trump es que está tratando de reescribir las reglas comerciales, no sin razón en varias instancias, haciéndolo virtualmente solo y sin aliados y con un estilo de negociación excesivamente pendenciero, mientras que su aliado y gurú ideológico, Steve Bannon, lucha descarada e inexplicablemente para debilitar a la Unión Europea. Su simpatía por líderes autocráticos y nacionalistas son preocupantes para la democracia y la estabilidad.

México participó en las negociaciones del TPP convencido de que era importante acompañar a Estados Unidos para cuidar de sus intereses como parte de las cadenas de valor estadounidense, buscando abrir mercado a los productos mexicanos, en especial del sector agropecuario.

Estados Unidos, bajo Trump, terminó excluyéndose del TPP, y amenazó con acabar con el NAFTA, terminando así con el acceso preferencial de México a su mercado (dañando de paso a sus exportadores), por lo que el CPTPP, ya sin Estados Unidos, apareció como una excelente oportunidad para la diversificación comercial de México, buscando insertarse en nuevos mercados antes poco explorados como Malasia, Vietnam, Australia y Nueva Zelandia.

México debe por necesidad redoblar esfuerzos para diversificar sus mercados. Vemos con agrado esfuerzos en el gobierno actual en este sentido para aprovechar el CPTPP y buscar acuerdos con Corea del Sur y con Brasil. Es importante que el nuevo gobierno de México así lo entienda y busque apoyar activamente el crecimiento del comercio con otras regiones del mundo, en particular con el Este de Asia y con la India.

México había venido participando en foros internacionales en administraciones anteriores como un defensor del libre comercio, pero habrá que terminar de entender el sentido de la política exterior y comercial del nuevo gobierno, que parece en ocasiones poco interesado en lo que sucede fuera del país y muestra a veces una inclinación para proteger su mercado interno, llegando a indicar en ocasiones que buscaría lograr la autosuficiencia en productos agrícolas y en energía, regresando a tiempos pasados. Los acuerdos comerciales vigentes y las posibles represalias ponen un freno a los instintos proteccionistas de la actual administración.

Hacia adelante, dado el embate de los nacionalismos encabezados por la administración Trump, el Reino Unido con su Brexit, y otros países alrededor del mundo, el gran dilema de organismos internacionales como APEC, OMC y OCDE es si podrán realmente seguir como proponentes del libre mercado. Hay que tener en cuenta que Trump busca reelegirse en el 2020 y para ello seguramente incrementará su sello nacionalista, antiinmigración y anti- globalización y buscará influir en la orientación las organizaciones o agrupaciones internacionales en los que participe. México estará en el ojo del huracán ante sus embates antiinmigración, utilizando la amenaza comercial para lograr sus fines políticos incluyendo el tema de seguridad.

El papel que México pueda jugar deberá ajustarse a los nuevos tiempos en que prevalece un descontento con la globalización. En estos momentos en que la OMC y APEC se encuentran deliberando sobre su agenda futura, existen ciertos factores de alto riesgo para lograr los objetivos de bienestar, crecimiento económico, integración y estabilidad global, como son los siguientes:

  • La guerra comercial de gran escala entre China y Estados Unidos, lo que pone en peligro la estabilidad de los mercados financieros y el crecimiento económico global.
  • El incremento muy significativo de la influencia económica y política de China en Asia Pacífico y en el mundo, en especial a través de su iniciativa “Una Ruta, Una Franja”.
  • La lucha entre diferentes modelos de gobernanza política, como son los sistemas autoritarios (China y Rusia que apoyan a regímenes como Venezuela y Cuba) por un lado, y por el otro la democracia liberal al menos hasta hace poco impulsada por Estados Unidos y sus aliados en occidente.
  • Las elecciones presidenciales en Estados Unidos en el año 2020, que podrían dar lugar a más nacionalismo y proteccionismo, ya sea que gane cualquiera de los dos partidos predominantes, Republicanos o Demócratas, pues ambos se podrían inclinar hacia menos comercio y mayor retracción de los asuntos globales.
  • La expansión de China hacia el Mar del Sur, amenazando la paz regional y global
  • Los conflictos incesantes en el medio oriente, como sucede en Yemen, involucrando a Arabia Saudita e Irán.
  • El conflicto con Corea del Norte, y la situación de Hong Kong y Taiwán.
  • Las ambiciones militares y territoriales de Rusia, que además se ha dedicado a influir indebidamente en los asuntos internos de otros países, incluyendo en las elecciones en Estados Unidos y en Europa, apoyando a movimientos nacionalistas xenofóbicos.
  • Un posible acercamiento estratégico militar entre Rusia y China, alimentado por el conflicto con Corea del Norte y las guerras comerciales estadounidenses.
  • La dependencia económica creciente de aliados estratégicos de Estados Unidos del mercado de China, como Australia y Nueva Zelandia, que en fechas recientes han visto amenazado su acceso al mercado chino por apoyar a Estados Unidos en su ataque a la empresa Huawei.

Estamos viendo una reconfiguración de fuerzas. China es sin duda el país que más se ha beneficiado de la globalización de los mercados desde los años 80, habiendo hecho crecer enormemente su influencia política, económica y militar en el mundo, rivalizando hoy en día con Estados Unidos. Rusia busca recuperar parte del terreno perdido, buscando debilitar a las democracias occidentales generando caos e inestabilidad.

Sería ideal que el actual gobierno de México endosara un modelo de integración incluyente y no un modelo proteccionista y nacionalista. Sabemos que para el gobierno actual la buena relación con Estados Unidos y un acuerdo comercial viable en Norteamérica es una condición indispensable. Sin embargo, persisten dudas sobre la política exterior del nuevo gobierno. Ante las amenazas que ponen en peligro el crecimiento y la paz global, es indispensable ser constructivos, buscando la integración de los mercados y el fortalecimiento de la cooperación internacional en todos los frentes.

By @GTraslosheros



TE RECOMENDAMOS