Desde el jueves en la tarde, la ciudad del norte de California está viviendo una aterradora historia ya que se ha propagado el incendio más destructivo en su historia; tan solo este sábado, el bautizado como “Camp Fire” había quemado 6,453 hogares, 260 edificios comerciales y 40,500  de la hectárea, cobrado la vida de al menos 9 personas.

Sin embargo, el incendio ha arrasado en la ciudad y los números de fallecidos van aumentado de una manera preocupante, con al menos 31 personas; desde el comienzo los servicios de emergencia han trabajando en la búsqueda de más de 100 personas desaparecidas, además de que se han visto obligados a evacuar a más de 300.000 personas y suman al menos 80.000 hectáreas afectadas.

El ganador del Oscar, Guillermo del Toro, dio a conocer que fue evacuado por el feroz incendio forestal que se extiende en California.

Lo más preocupante es que el cineasta mexicano podría perder su colección de objetos valiosos que incluyen piezas inéditas de su trayectoria fílmica.

Estas evacuaciones también han afectado a la ciudad de manera que muchas personas tuvieron que abandonar sus autos para huir a pie, lo que a su vez congestionó todavía más las vías de circulación.

En paralelo al fuego de “Camp Fire”, otros dos grandes incendios están activos en el sur de California, cerca de Los Ángeles, el primero, Woolsey Fire” ha quemado 33.600 hectáreas donde se ubican las ciudades de Malibú y Calabasas; el segundo es “Thousand Oaks”.

Hasta ahora no se sabe con exactitud el origen de estos incendios, pero lo que se ha informado es que este fuego se ha propagado debido a la sequedad del terreno, al humo que se ha desplazado en cientos de kilómetros, y a los fuertes vientos que son muy secos y soplan con mucha intensidad durante el otoño.

El presidente de los Estados Unidos, salió este domingo a declarar y cupo a las autoridades californianas de una “absoluta mala gestión” por los incendios y amenazó con cancelar futuras ayudas federales. A través de sus redes sociales afirmó que:

“No hay razón para estos enormes, mortíferos y costosos incendios en California excepto que la gestión forestal es muy pobre. Miles de millones de dólares se dan cada año, con tantas vidas perdidas, todo por una absoluta mala gestión de los bosques”.

“¡O se remedia ahora, o no habrá más pagos federales!”, agregó.