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El coronavirus y la crisis económica que se avecina


By VEME - 03/11/20 3:28 PM




BUZOS EN LA DIPLOMACIA

Dr. Gerardo Traslosheros

De forma recurrente en el curso de la historia han surgido enfermedades contagiosas que han causado estragos en la humanidad como la Viruela y la Peste Negra. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al COVID–19, conocido también como Nuevo Coronavirus, como una emergencia mundial. Se espera que la vacuna contra el virus se pueda obtener en un plazo no menor de un año, durante el cual la enfermedad podrá propagarse si no se toman medidas para controlarla. Sin embargo, existe un serio conflicto entre la recomendación médica de aislar a las poblaciones y la necesidad económica de mantener a los trabajadores en sus centros de producción.

A la fecha existen ya más de 100 mil casos detectados en el mundo con una tasa de mortalidad no superior al 3 por ciento. El Coronavirus se ha desplazado rápidamente a prácticamente todo el mundo gracias a la gran conectividad global, y está causando estragos en la economía china y en la economía mundial, empezando porque las poblaciones deben ser recluidas para evitar mayores contagios, por lo que los trabajadores no pueden ir a sus lugares de empleo afectando negativamente la producción con un gran efecto recesivo.

Los precios del petróleo se están desplomando debido a la reducción de la actividad económica, lo que se ha agravado con la falta de entendimiento entre Arabia Saudita y Rusia para controlar su oferta. Existe un efecto negativo muy serio sobre los mercados financieros, donde las bolsas mundiales han caído de manera abrupta a la vez que existe una corrida hacia los activos considerados seguros como los bonos del tesoro americano, cuyos precios se han disparado llevando sus tasas a niveles inferiores al uno por ciento, algo sin precedente.

El Coronavirus es un fenómeno considerado como un Cisne Negro (Black Swan), es decir algo inesperado con efectos devastadores sobre los mercados. Los activos financieros e inmobiliarios se encontraban sobrevaluados en una burbuja especulativa, debido en buena parte a las políticas monetarias laxas de años anteriores. En caso de recesión se estima que el margen de maniobra de los bancos centrales para utilizar la política monetaria para aumentar la liquidez y la demanda agregada es muy reducido por el bajo nivel histórico de las tasas de interés. Igualmente, los altos niveles de endeudamiento de los gobiernos en el mundo hacen que la política fiscal tenga poco margen de acción para estimular la economía global.  El panorama se antoja complicado.

Todo indica que estamos entrando en una crisis económica de grandes proporciones. Alrededor de cada 10 años el mundo o sus regiones entran en recesiones que pueden ser duraderas dependiendo de la efectividad de la respuesta para estimular nuevamente el consumo y la inversión que son los motores de la demanda agradada.

El Coronavirus está logrando lo que la guerra comercial de Estados Unidos contra China no había podido, esto es, desbancar a China como eje del comercio y la manufactura global, pero a la vez podría afectar seriamente a la economía global incluyendo a Estados Unidos, lo que Trump estimaba que con su guerra comercial no sucedería.

Los efectos sobre la economía mexicana dependerán en gran medida de lo que suceda con la economía americana, aunque el año anterior ya habíamos registrado una caída de nuestro PIB. Las cadenas de valor globales podrían verse severamente dislocadas a medida que se elijan nuevos países para reposicionar las fuentes de suministro para diversificar el riesgo de China. Lo anterior podría ser una oportunidad importante para que México tome parte del espacio que liberaría China, pero se necesitarán desarrollar nuevas ventajas competitivas en un mundo cambiante para lo cual la 4T difícilmente estaría preparada para el reto que se avecina, no digamos para hacer frente a la crisis del coronavirus desde el punto de vista médico en medio de una crisis de atención y abasto de medicinas.

La crisis del Coronavirus toma a México muy mal parado por la caída de los precios del petróleo, lo que significa menos recursos fiscales para el gobierno y una mayor debilidad financiera para Pemex y el país. Muy posiblemente veamos la caída de la calificación de la deuda de México lo que incrementará su costo. El tipo de cambio ya muestra señales de debilidad debido a que el capital busca refugio en activos considerados seguros. México debería aprovechar la existencia del CPTPP en estos momentos para atraer la producción que se llevaba a cabo en China, lo que requiere un cambio radical en la manera de pensar del actual gobierno.

By @GTraslosheros


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