Dolida y con miles de víctimas, Juárez recibe foro de AMLO


By VEME - 08/7/18 8:58 AM




Consulta para la construcción de nuevo plan de seguridad y reconciliación arranca en esta frontera, donde la violencia ha dejado más de 13 mil 500 ciudadanos asesinados en la última década, la mayoría aún impunes

Tras casi una decena de iniciativas de pacificación implementadas en esta ciudad en los últimos 18 años, se pide a López Obrador memoria y verdad para elaborar el nuevo plan

Ciudad Juárez – Ciudad Juárez, la comunidad fronteriza que vive el dolor por el asesinato de más de 13 mil 500 de sus ciudadanos en la última década, por ‘la guerra contra las drogas’, recibe entre el escepticismo y la esperanza a Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo, y sus foros de consulta con los que busca trazar una ruta para la pacificación de esta localidad y, en general, del país.

El duelo por los homicidios, sin embargo, no es lo único que ha trastornado la vida de los juarenses, miles enfrentan también el sufrimiento por plagios, extorsiones, desapariciones y la separación de familias debido a que muchos huyeron de la violencia sin que hasta ahora hayan retornado.

Peor aún, miles de esos delitos están en la impunidad y sus víctimas en espera de justicia.
Este es el panorama de una comunidad con miles de víctimas de la violencia, un fenómeno que se ha desbordado en el estado de Chihuahua y se mantiene aquí pese a la implementación de acciones y estrategias de seguridad y pacificación desde el gobierno federal, con Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Ahora, el nuevo gobierno que encabezará López Obrador, a partir del 1 de diciembre, trabaja en el diseño de una nueva estrategia y para su elaboración abre en Ciudad Juárez una consulta popular, ‘foros escucha’, de donde busca definir acciones para la seguridad, la reconciliación y la paz.

“Hay que estar alerta para que no se permita ninguna repetición de los hierros que ha habido en los últimos años”, dice Alfredo Limas, director del Observatorio de Violencia Social y de Género, quien considera que el fracaso de las anteriores experiencias se debe a que se activaron solo para contener el conflicto y por el uso político que tuvieron en cada sexenio.

Aun cuando dice que esta iniciativa de AMLO arranca con “otra inteligencia” y discurso, advierte que en ella debe haber un trabajo de memoria y verdad, “aunque siempre estamos pensando en la justicia y el cambio social, esto no puede lograse sino hay un acercamiento a la historia, a la verdad”.

A su vez, Imelda Marrufo, defensora de Derechos Humanos y directora de Red Mesa de Mujeres, considera que “hay que preocuparnos” cada vez que se trata de organizar y promover foros con víctimas, aunque lo propongan personas bien intencionadas.

Y explica por qué: “las víctimas de Juárez también han sido víctimas de muchos ensayos por líderes políticos diversos y grupos de toda índole con nula o poca experiencia en el acompañamiento”.
Teresa Almada, directora del Centro de Asesoría y Promoción Juvenil (CASA), dice que las estrategias implementadas contra las drogas deben cambiar porque hasta ahora han tenido un costo muy alto en términos de violencia, de ruptura en el tejido social y la corrupción de las instituciones.

“La guerra contra las drogas tiene al país en un baño de sangre y en este sentido veo que algo tiene que cambiar, no se puede seguir usando la misma estrategia”, afirma Almada, quien encabeza una agrupación que trabaja en la promoción del desarrollo integral de niños, adolescentes y jóvenes.

Aunque Gero Fong, del Movimiento contra la Militarización Juárez, advierte que el discurso de AMLO en campaña y que se ha escuchado tras su elección genera serias dudas de un cambio, porque se percibe que la estrategia continuará bajo una nueva piel.

“Nada se va a arreglar si la cuestión de la seguridad no es encabezada por los ciudadanos… y el Ejército sigue encabezando las acciones de seguridad”, afirma.

Eunice Rendón, coordinadora territorial de los foros de consulta de AMLO, asegura que en esta ocasión la estrategia contra la delincuencia será distinta, debido a que ahora las políticas públicas se diseñarán a partir de lo que la gente, la sociedad civil, las víctimas, puedan compartir en la consulta.

“Juárez es un lugar de mucho capital social, aquí, de verdad, ha pasado de todo… si hay lugar con experiencia adquirida, donde la propia ciudadanía ha aprendido de lo bueno y lo malo, donde las víctimas la han pasado muy mal es aquí”, dice Prado, quien asegura conoce bien la ciudad por su trabajo en plan de Calderón, ‘Todos Somos Juárez’.

Cruz de clavos, ubicada en el puente internacional Paso del Norte, donde permanecen colgados los nombre de víctimas de mujeres asesinadas y desaparecidas

Planes vienen, la violencia se desborda

La consulta popular para conseguir la paz social en México promovida por López Obrador inicia este 7 de agosto en Juárez, una ciudad que se ha convertido en el epicentro de la guerra contra las drogas y del dolor.
El tabasqueño ha dicho que no avanzará en dicho plan sin el apoyo de las víctimas de la narcoviolencia, que sólo aquí ha dejado más de 13 mil 500 víctimas, tan sólo del 2008 a la fecha.

López Obrador llegará a la ciudad en medio de un repunte de la violencia que mantiene la racha de homicidios, con masacres, decapitados y descuartizados.

Su propuesta para definir el plan de seguridad y de pacificación será la décima que se trae a Ciudad Juárez. Al menos en los últimos 18 años, el Gobierno Federal, encabezado por administraciones emanadas del PRI y del PAN, convirtieron a esta frontera en el laboratorio nacional de estrategias de seguridad pública.

En su último año del gobierno de Ernesto Zedillo se puso en marcha el Fideicomiso.

Luego, Vicente Fox en 2003 implementó el Plan Integral de Seguridad Pública, a través del cual se pretendían abatir los altos índices de delincuencia en Juárez y la transformación del tejido social con acciones policiacas y sociales.
Pero también con la Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres en Ciudad Juárez y la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con los Homicidios de Mujeres en el Municipio de Juárez, adscrita a la Procuraduría General de la República.

En el 2008, Felipe Calderón Hinojosa puso aquí en marcha la Operación Conjunta Chihuahua, para declarar la guerra al crimen organizado por la ola de violencia registrada en esta frontera. Dos años después, en el 2010, ante una violencia inédita y el reclamo de los juarenses tras la masacre de Villas de Salvárcar, Calderón activó ‘Todos Somos Juárez’ una estrategia contra el narcotráfico, con acciones sociales, de salud, educación y reconstrucción de tejido social, con una aportación extraordinaria de más de 3 mil millones de pesos.

En medio de esta intervención federal, el poeta Javier Sicilia llegó hasta esta comunidad fronteriza con su Caravana por la Paz, con Justicia y Dignidad, en junio del 2011, una acción ciudadana donde se acordó trabajar por un pacto nacional por la pacificación del país.

En el 2013, a unos meses de su arribo al poder, Enrique Peña Nieto anunció un Plan Antiviolencia, un programa de prevención del delito que contempló acciones sociales y convivencia ciudadana.

Dieciocho años después de intervenciones federales, y una acción promovida desde la sociedad civil, la violencia se mantiene en esta comunidad, hasta donde el equipo que encabezará el nuevo Gobierno Federal viene para arrancar una consulta que lleve una nueva estrategia de seguridad para Juárez y el país.

Alfredo Limas, del Observatorio de Violencia Social y de Género, considera que las anteriores experiencias han tenido pocos logros porque han sido medidas de relumbrón con uso político, solo una pantalla con la que buscaron contener los conflictos.

Hasta ahora el gobierno federal ha sido como el gran simulador en su presencia en Ciudad Juárez, afirma. La deuda, la afrenta y la falta al acceso a la justicia a lo largo de casi 20 años, sigue patente, esa es la lección que dejan esas experiencias anteriores.

Aunque asegura que en esta ocasión sí hay la expectativa de que haya un cambio, porque el gobierno de AMLO aún no empieza y ya está poniendo sobre la mesa lo que se debe tratar y “eso es una buena señal”.
La pregunta ahora, menciona Teresa Almada, es ¿por qué se ha mantenido la violencia? y se responde: porque el narcotráfico no solo es los narcos, su poder es corruptor de las instituciones.

Por ello, agrega, ante el nuevo escenario que se abre con AMLO será importante empujar un cambio en la política, porque la violencia no se detiene.

Gero Fong menciona que se puede observar un cierto peligro de que la militarización continúe en el país bajo una nueva piel. Mientras no se derogue la Ley de Seguridad Interior, la Reforma Energética y se cancele a participación de México en Alianza para la seguridad y la prosperidad de América del Norte (ASPAN), asegura, no habrá un cambio en las políticas.

Menciona que los fracasos anteriores son contundentes y profundiza con ‘Todos Somos Juárez’, del que dice militarizó a Juárez y se maquilló la situación con recursos otorgados a ciertas organizaciones. Y sobre la Caravana

por la Paz, comenta que Sicilia traicionó el movimiento con su agenda y su dirección unipersonal.
Eunice Rendón, coordinadora territorial del Foro Escucha en la ciudad, afirma que ahora se busca diseñar una iniciativa que no se concentre solamente en la parte policiaca, sino que ponga el acento en las causas, la raíz del problema.

“Se trata cambiar la estrategia de seguridad apostándole a la seguridad social, a ir a las causas del delito y violencia y que también, a través de políticas sociales de educación, de movilidad urbana, de trabajo, de economía social, podamos también evitar y disminuir los efectos de la violencia”, explica.

Se le cuestiona a Rendón sobre otras iniciativas implementadas en la ciudad con ese mismo sentido, como ‘Todos Somos Juárez’, que igual arrancó con una consulta a la sociedad a través de mesas temáticas, a lo que ella responde “no será igual”.

“‘Todos Somos Juárez’ tuvo una parte reactiva muy importante, pero que utilizó programas del estado que ya existían para traerlos de manera masiva, aquí de lo que se trata es que, con la opinión de los expertos, de la ciudadanía de las víctimas se construyan los programas, se diseñen las políticas públicas” dice.

Sin verdad y memoria no hay paz

Para Alfredo Limas hay muchas vertientes en la actualidad hacia una nueva página que permita dar los primeros pasos hacia la pacificación, pero advierte que eso no puede darse sin la consignación de la verdad y la memoria.

“Muchas familias han pensado que no habrá justicia que repare nada, pero lo que necesitan es que el mundo sepa la verdad, que se dignifique a sus familiares que perdieron la vida y eso implica que haya un sustantivo cambio institucional en la operación de los poderes oficiales”, afirma

Aunque advierte que eso no podrá lograse si no hay un acercamiento a la historia, a la verdad.
El proceso de la pacificación tiene que empezar por ese reconocimiento de la verdad y la memoria de lo que ha sucedido en esta historia de más de dos décadas, agrega Limas.

Imelda Marrufo, de la Red Mesa de Mujeres coincide con la necesidad de reconocer la verdad, porque dice que las víctimas de Juárez también han sido víctimas de muchos ensayos por líderes políticos diversos y grupos de toda índole, con nula o poca experiencia en el acompañamiento.

Aunque concede que en esta ocasión hay una expectativa alta de que esta nueva administración federal si recupere la perspectiva de las víctimas y su voz sea incluida en una agenda nacional.

“Esperemos que no ocurra lo de otros años, donde las víctimas fueron quedando marginadas y sus voces quedaron en el último lugar”, dice.

Menciona que los fracasos anteriores son contundentes y profundiza con ‘Todos Somos Juárez’, del que dice militarizó a Juárez y se maquilló la situación con recursos otorgados a ciertas organizaciones. Y sobre la Caravana por la Paz, comenta que Sicilia traicionó el movimiento con su agenda y su dirección unipersonal.

Eunice Rendón, coordinadora territorial del Foro Escucha en la ciudad, afirma que ahora se busca diseñar una iniciativa que no se concentre solamente en la parte policiaca, sino que ponga el acento en las causas, la raíz del problema.

“Se trata cambiar la estrategia de seguridad apostándole a la seguridad social, a ir a las causas del delito y violencia y que también, a través de políticas sociales de educación, de movilidad urbana, de trabajo, de economía social, podamos también evitar y disminuir los efectos de la violencia”, explica.
Se le cuestiona a Rendón sobre otras iniciativas implementadas en la ciudad con ese mismo sentido, como ‘Todos

Somos Juárez’, que igual arrancó con una consulta a la sociedad a través de mesas temáticas, a lo que ella responde “no será igual”.

“‘Todos Somos Juárez’ tuvo una parte reactiva muy importante, pero que utilizó programas del estado que ya existían para traerlos de manera masiva, aquí de lo que se trata es que, con la opinión de los expertos, de la ciudadanía de las víctimas se construyan los programas, se diseñen las políticas públicas” dice.

Texto: Rocío Gallegos / Fotos: Alejandro Sánchez


“Este reportaje fue publicado originalmente en el medio: La Verdad de Juárez. Consúltalo aquí: http://laverdadjuarez.com/“.



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