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COP25 con muy pocos avances para combatir la emergencia climática


By VEME - 12/16/19 8:49 AM




A pesar de los esfuerzos realizados por la presidencia chilena en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), los países más contaminantes del mundo: Estados Unidos, China, India, Japón, Brasil y Arabia Saudita, eludieron la responsabilidad de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

En un reporte, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) dio a conocer que esta Conferencia de las Partes ha sido la más larga de las ediciones celebradas y en ella la postura de los países más contaminantes bloqueó el progreso de las negociaciones.

La organización lamentó que a pesar de que se le llamó la “COP de la ambición”, lo que sucedió en la capital española fue una muestra de la falta de voluntad política para responder a los retos que se avecinan ante los efectos del cambio climático.

Las perspectivas para las comunidades vulnerables en el sur global parecen sombrías: los países ricos se niegan a pagar los daños climáticos que han ocasionado y los gobiernos y las grandes empresas del norte se empeñan en seguir adelante con los mercados de emisiones de carbono, sostiene Amigos de la Tierra Internacional, al cerrar una nueva ronda de negociaciones decepcionantes sobre el clima.

Sara Shaw, coordinadora del programa de Justicia Climática y Energía de Amigos de la Tierra Internacional, manifestó que “cuando pensábamos que la lentitud y la poca ambición demostrada en las negociaciones sobre el clima estaban en su límite y no podrían empeorar, llegó la COP25, donde vimos cómo se vaciaba de contenido el ya de por sí débil Acuerdo de París”.

Eso, a consecuencia del avance de los mercados de carbono que suponen un grave riesgo y sólo exacerbarán la crisis climática y provocarán más daños a las comunidades del sur.

Por si fuera poco, los países ricos se negaron a realizar un aporte económico para financiar las pérdidas y daños que han provocado, mientras buscaron distraer al usar un lenguaje que elimina su responsabilidad por los impactos que sus emisiones han causado”.

“Estamos indignados porque mientras hay mucha gente sufriendo los impactos del cambio climático, las grandes empresas y los gobiernos de los países ricos trabajan para destruir toda posibilidad y esperanza de mantener el incremento de la temperatura mundial promedio por debajo de 1.5 grados Celsius.

Ahora mismo, las posibilidades de mantener la temperatura por debajo de 1.5 grados son casi nulas y las oportunidades de mantener el planeta con una temperatura que permita la vida se encuentran en la cuerda floja. Aun así, en vez de dejar los combustibles fósiles en el subsuelo, los países ricos usan vacíos y vías de escape para evitar la reducción de emisiones.

El acuerdo sobre los mercados de carbono que quería imponerse en la COP no reducirá las emisiones. Incluso, podría aumentarlas si se permite una avalancha de bonos de esquemas anteriores de comercio de emisiones y la doble contabilización de las reducciones.

Además, el comercio de emisiones de carbono viola derechos humanos y afecta particularmente a los pueblos indígenas y al sur global, cuyas tierras y formas de vida son acaparadas para compensar emisiones. Nadie habla de que 175 organizaciones han firmado una petición rechazando los mercados de carbono.

Quienes realmente lucran con los mecanismos de mercado son las grandes empresas contaminadoras como Shell, Chevron y BP, que desplegaron todo su poderío en la COP. Los mercados de carbono les permiten a los grandes contaminadores maquillarse de verde para continuar con sus negocios en las próximas décadas, sacrificando en el camino a comunidades vulnerables.

El próximo año, la COP26 tendrá lugar en Glasgow, Escocia. Mary Church, de Amigos de la Tierra Escocia, explicó al respecto que será la cuarta cumbre del clima en suelo europeo, lo que supondrá un obstáculo más para la participación del sur global. Ante los resultados de las elecciones en Reino Unido, es de suponer que el gobierno continuará aplicando políticas hostiles y racistas en sus fronteras.

En su opinión, los proyectos de expansión de gas y petróleo de Reino Unido son totalmente incompatibles con su autoproclamado liderazgo para la acción climática, por lo que existe un atraso considerable “en el pago de nuestra deuda ecológica derivada del uso de carbón”.

La COP en Glasgow será un grito de guerra para quienes se preocupan por el planeta y el futuro de los pueblos en todo el mundo y una vez más, “todas las miradas estarán puestas en esta cita climática. Aún estamos a tiempo de actuar”. alertó.



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