Unos 3,200 migrantes centroamericanos –en su mayoría hondureños- llegaron a Tijuana, donde buscarán cruzar a Estados Unidos.

Otro grupo de 1,500 se encuentra en camino. Se estima en total, unos 8,000 migrantes llegarán a Tijuana, Baja California, donde quedarán varados hasta que el gobierno de Estados Unidos les diga si los acepta o no como refugiados.

Una protesta de ciudadanos de Tijuana se presentó este domingo, al grito de migrantes si, invasores no. Los habitantes mexicanos de Tijuana consideraron que la ciudad no cuenta con la infraestructura para hospedar a las personas en tránsito.

La Secretaría de Gobernación informó que brinda apoyo a los integrantes de la denominada “Caravana Migrante” en Tijuana, Baja California, al proporcionarles alimentación y enseres para protegerse del frío ante las bajas temperaturas que se registran en algunas regiones del país.

Destacó que elementos del Ejército y de la Policía Federal transportan víveres para los centroamericanos.

La finalidad, indicó, es que sobre todo la población más vulnerable como niñas, niños, adolescentes, mujeres embarazadas y personas adultas mayores, cuenten con las condiciones necesarias para su estancia en esa zona fronteriza.

Buena parte de los integrantes de la Caravana participan, en compañía de ONGs y algún tijuanense, en la manifestación en favor de los inmigrantes. “No entiendo por qué no son capaces de ponerse en nuestro pellejo, están actuando con la misma actitud que tanto criticaron a Donald Trump con el tema del muro”, asegura Brandon, un hondureño de 24 años que huye de la pobreza en su país. “Nosotros no venimos a molestarles”, insiste un compañero suyo que prefiere no desvelar su identidad “yo por ejemplo escapo de las maras y solo quiero conseguir asilo en Estados Unidos. Como hermanos latinoamericanos deberían apoyarnos y no criminalizarnos”.