VEME Digital » » Arte y educación ambiental: esperanza ante la crisis de la naturaleza

Arte y educación ambiental: esperanza ante la crisis de la naturaleza


By VEME - 01/28/20 8:42 AM




Land art La naturaleza como lienzo

Arte y naturaleza

A la vida,  más que un exclamación es un deseo lanzado al mundo. Un brindis que abarca toda la vida dentro del planeta, que incluye microbios, plantas y animales; el agua, el aire, la tierra, el sol y todos los elementos que permiten que la vida exista en este planeta. Así el Land Art, el arte de la tierra,  nos hace mirar eso que ha estado ahí siempre y lo pasamos por alto: la naturaleza, la tierra y todas las especies que la habitan. Esta forma de arte conceptual que surgió en los años sesenta pero que aún está vigente, trabaja en y con la naturaleza reflexionando sobre la convivencia del ser humano con su hábitat. Por eso no altera su entorno y es efímero; por eso utiliza materiales al alcance; por eso es tan fácil de disfrutar y se siente tan cercano. El ser humano; el artista, deja su huella para asombrar.

“El Arte no es el caos, sino una composición del caos que da la visión o sensación y construye un caos compuesto” – dice el filósofo Guattari. El Arte se propone crear un finito que nos devuelva lo infinito; modifica la visión culturalmente aceptada de la realidad. El artista, busca nuevos equilibrios y el nexo entre razón y emoción, entre apariencias y esencias; busca emocionar mediante la sublimación de lo cotidiano. El arte en cada época conduce a una reflexión diferente poniendo de manifiesto el pensamiento contemporáneo. El arte ha sido el mayor admirador de la belleza natural, se encuentra en la naturaleza el tema perfecto como fuente de inspiración ya que el hombre jamás será capaz de crear algo semejante. Quizá sólo admirarlo, describirlo, copiarlo o cómo hace el land art, intervenirlo. “Despliega la naturaleza su manto, extiende sus cascadas, devela sus profundidades; transparencias torneadas a fuego; los azules como plumas coléricas o gajos de alegría; deslumbramientos, decisiones imprevistas, siempre certeras y tajantes; los verdes acumulan humores y mastican su grito frío y centellante; los grises y ocres se abren paso a cuchilladas netas mientras el sol amarillea sus clarines. Colindan lo rosa con la llama y sobre sus hombros descansa la geometría de la desmesura”. Octavio Paz

Robert Smithson

Surgimiento del arte de la tierra

La década de los sesentas se caracteriza principalmente por romper moldes y destruir ideas preconcebidas; por derribar barreras ideológicas. Con su filosofía antiguerra y el deseo de la formación de una sociedad utópica fue el marco perfecto para el desarrollo de la política y la cultura. Uno de los movimientos que surgen dentro del arte es el Land art o arte de la tierra, que en un principio reconoce la necesidad de sacar la obra artística de los espacios formales de exposición. Desviando la práctica artística a lugares inéditos hasta su aparición. La naturaleza se escogió como entorno más que apropiado, para escenario y materia de creación artística. Los artistas pioneros de dicho movimiento intervienen los espacios naturales, con obras diseñadas para la escala espacial del entorno. Nace en Estados Unidos de América y en Inglaterra siendo los principales exponentes en esa época Robert Smithson y Richard Long, respectivamente. Es conceptualmente una postura de protesta contra la superficialidad estética y la comercialización desmedida del arte; por eso su monumentalidad y rápida desaparición “cada trabajo crece, permanece y desaparece”, dice Andy Goldsworthy.

Casi siempre las obras se encuentran al aire libre, expuestas a los elementos y sometidas a los cambios que éstos producen en ellas, muchas veces desapareciendo por completo. De estas obras sólo queda constancia fotográfica. Como medio combina: escultura, arquitectura, paisajismo y fotografía. “La escultura seria la encarnación de los lugares” Heidegger. El lugar forma parte primordial de la obra, forzando así una reevaulación del vínculo que tiene el ser humano con el medio ambiente que lo rodea. El artista estudia primero el entorno y posteriormente la obra dialoga con el lugar convirtiéndose en un elemento más; integrándose al paisaje. Recuperando el dialogo que los primeros hombres tuvieron con su lugar de nacimiento y residencia. Si se piensa de esta manera puede ser que Stonehenge sea la primera escultura Land Art que existió. Así la obra se concibe para el hombre como espectador generando pensamientos que alteren la actuación del ser humano frente al paisaje y la naturaleza. Las piezas no son para ser vistas sino para ver; es un arte que se experimenta. El participar de la obra marca la relación entre sujeto y entorno nos obliga a salir de nuestros límites se puede entender y sentir el fluir del tiempo.

En este sentido la obra El Arte y el Espacio Martin Heidegger propone “El juego mutuo de arte y espacio tendría que ser pensado a partir de la experiencia del lugar y de paraje. Y así, el arte como escultura no sería conquista alguna del espacio… La escultura sería la encarnación de los lugares.”  En el discurso queda suscrita la interrelación entre la escultura y el espacio. Se avanza desde la formulación de preguntas suscitadas por  el carácter peculiar del espacio, su ocupación y la relación directa con la figura plástica. La obra de Heiddegger concluye rechazando la interpretación de la escultura moderna como volumen, como masa que ocupa o se asienta en un lugar, al reducir el espacio circundante, fuera de sus límites como una “falta”.

Rozando el Land Arte

Es difícil encasillar a una serie de artistas dentro del Land-Art porque muchos lo rozan y en algún momento se acomodan dentro de él.  Podemos ver las fotografías de Richard Misrach donde él no interviene el paisaje físicamente pero de alguna manera sí lo transforma: lo ilumina. Durante más de veinte años ha estado fotografiando el desierto americano, revelando desde un punto de vista muy particular un paisaje complejo, y misterioso. O el mismo Olafur Eliasson que tiene una relación tan especial con los paisajes islandeses. Olafur lleva la tierra al espacio convenido para exponer -no va a la tierra- como la como la instalación The Weather proyect, con el sorprendente resultado percibido de introducir el sol en la Tate Gallery.

Gabriel Orozco

Incluso el artista mexicano Gabriel Orozco tiene una relación con esta corriente en el uso de la fotografía como único testigo de la obra y en obras como Sand on Table, 1992-93. La Cubana  Mendieta incorpora su cuerpo en la naturaleza. En varias obras aparece desnuda, uniendo su propio cuerpo con la tierra, invocando imágenes de una diosa y mezclando elementos de rituales africanos, afro-cubanos, mesoamericanos y de antiguas culturas de Asia y Europa.

El español César Manrique llega al extremo cuando intervino la costa canaria. Manrique siempre imprimió el respeto hacia el ecosistema y el cuidado que se le debe proporcionar a la naturaleza en su obra. Fusiona esas dos pasiones y transmite la idea del arte que supone lo natural.

Principales obras y exponentes

Dentro del Land Art existen matices, hay quien interviene con sus propias manos y hay artistas que utilizan maquinaria; lo hay más invasivo como las obras de Christo y lo hay más respetuosos del ambiente como el trabajo de Andy Goldsworthy.

Andy Goldsworthy

Algo tan sencillo como una rama ondulante sobre un tronco, intercalándose en las hojas; es una obra de arte. Ese momento documentado en una fotografía, la idea de una escultura de piedras, o de hielo. Un montón de flores juntas contrastando el color, un río que se tiñe de rojo, la sublime simplicidad de un pedazo de hielo, acomodado para que los rayos del sol lo iluminen; el tiempo que todo lo transforma. Estructuras que se deforman con el tiempo. Colores que se degradan y crean otros colores. La historia que está escrita en el paisaje. El paso del viento, los animales, los seres humanos que imprimen sus huellas, que dejan constancia de su paso. Esto es la obra de Andy Goldsworthy. “Debo tocar las cosas… nunca uso ninguna herramienta, cuerdas, o pegamentos; prefiero explorar los límites de la naturaleza y experimentar las tensiones que existen en la propia Tierra”, A. Godsworthy.

Richard Long

Las intervenciones en el desierto del Sahara por Richard Long –artista británico considerado uno de los máximos representantes del Land Art– son casi presentimientos del lugar; el artista mantiene un diálogo interno con el entorno. Sus obras son literalmente parte de la naturaleza, no incluye elementos externos. La escultura tiene poco que ver con el resultado que se percibe. El proceso de creación es un flujo interminable donde todo se combina: lugar, situación, estado del tiempo, el artista y cada suceso en ese momento. Para Long caminar, es una forma de medirse consigo mismo, de medir la naturaleza con sus pisadas y de encontrar el espacio en cada paisaje a través de su propia magnitud. “Una hora caminando una curva por caminar en línea detrás de mi sombra. Una hora sentado en la sombra de una roca moviéndose alrededor de la sombra en movimiento”, Richard Long 1988.

Walter de Maria 

Christo y Jeanne-Claude

Christo y Jeanne-Claude, de origen búlgaro y francés respectivamente; cubren, ocupan o envuelven un sitio. La Valla Corriendo (California 1972-1976) es una de sus obras más famosas tanto por el proceso como por el resultado. La pieza consistió (finalmente desapareció) en una muralla de tela que recorrió 40 kms de tierra en el estado de California. Representando una parodia del “telón de hierro que separaba el mundo comunista del capitalista. Esta valla funciona como un gran lienzo que refleja sombras y luces, momentos presentes y pasados. Esta pareja de artistas, que además estaban casados, crearon obras monumentales donde el juego era ocultar para desear descubrir, así cubrieron el Reichstag en Berlín, el puente Pont-Neuf en Paris y las rejas en el Central Park de Nueva York, entre otros. “¿Sabes que no existe ninguna obra de arte que hayamos creado?” pregunta Jeanne.Walter de Maria es un escultor y músico (fue baterista del grupo Velvet Underground) estadounidense nacido en 1935. Como la mayoría de los artistas pertenecientes al Land Art de Maria proyecta su trabajo y lo esquematiza antes de comenzar su construcción. Una de las piezas más famosas del artista es el Lightninig Field (Campo de relámpagos), que consiste en 400 postes de acero de 6 metros de altura, colocados en una zona desértica de Nuevo México conocida por la cantidad de rayos que caen durante los periodos de tormentas y que son atraídos por los postes al modo de un pararrayos. El resultado en una noche de tormenta es paralizante. Los materiales que utiliza para construir sus piezas son materiales metálicos pulidos, como conductores de energía, junto a complejas estructuras matemáticas. Su obra tiene una gran expresividad y carácter monumental. “Las ideas en sí pueden ser obras de arte, se encuentran en la cadena de desarrollo que eventualmente tendrá forma. No todas las ideas necesitan hacerse físicas”, Sol Le Witt.

Agustín Ibarrola,

Dennis Oppenheim (Electric City, EUA 1938) se dio a conocer a finales de la década de los años 60 por sus intervenciones sobre espacios naturales dentro de la tendencia del Land Art. Con piezas como Annual Rings (1968), donde utilizando una pala creó tres anillos de nieve en la frontera de Estaudos Unidos y Canadá, otra pieza es Cancelled Crop (1969)que involucró transporta una galería en un granero. Estas piezas fueron claves para la generación que buscaban divorciarse del viciado sistema de galerías. Oppenheim también es figura clave dentro del body art y el arte conceptual, a los cuales su obra evolucionó.

Spiral Jetty (1970) de Robert Smithson se convirtió inmediatamente en una obra icónica del Land art, en parte gracias a la fotografía hecha por Gianfranco Gorgoni. Esta obra mide 1500 pies de largo y 15 pies de ancho de roca basáltica y tierra que se extienden dentro de las rojas aguas del Great Salt Lake en Utah. Este monumental trabajo fue inspirado, principalmente, por la visión que tuvo Smithson de la Gran Serpiente Mound, un monumento precolombino situado en el suroeste de Ohio. Smithson declara en una entrevista que el trabajo está íntimamente involucrado con los cambios climáticos, y hechos naturales; principalmente las fluctuaciones de los niveles de agua del lago así como la erosión causada por la arena y los depósitos de sal. Smithosn encuentra inspiración en un rango muy amplio de objetos visuales, desde la estructura molecular de la sal, hasta la pintura abstracta de Brancussi de James Joyce.

Cornelia Konrads:

El espectador ante la obra

Smithson muere en un accidente aéreo mientras estudiaba una obra, lo que irónicamente respalda el argumento de que el arte de la tierra sólo se puede apreciar adecuadamente desde el aire, y que es difícil que se experimente en el paraje original.

El Land Art nos ha hecho reevaluar nuestra relación con el entorno, y ha cambiado la forma de observar el arte. Ha hecho al espectador experimentar la obra, al estar frente a una obra ya no es meramente pasiva- contemplativa, sino que pasa a ser activa-especulativa. Así los artistas crean una relación entre la obra, el espectador y el proceso. “La vida, como el arte, no es un instante, es un proceso. Este proceso exige al observador una participación activa, por eso ahora ya no puede limitarse a contemplar la obra pasivamente, ya que no la puede abarcar con su mirada de un sólo golpe de vista ni desde una posición fija; ahora tiene que recorrerla”, Raquejo.

Anitzel Díaz




TE RECOMENDAMOS