AMLO invita a la prensa a visitar las Islas Marías

Por primera vez el gobierno de México abre completamente las puertas del centro penitenciario más antiguo del país a la prensa.

Las Islas Marías

Fue hasta el 28 de diciembre de 1836, fecha en que reconoció la corona española mediante el Tratado definitivo de Paz y Amistad entre el Reino de España y los Estados Unidos Mexicanos, el dominio mexicano sobre las islas adyacentes a lo que fue el Virreinato de la Nueva España. Aun cuando el dominio de dichas islas lo ejercía de hecho el gobierno de la naciente República Mexicana.

En el siglo XX se crea la Colonia Penal Federal Islas Marías (tal es su nombre) es una prisión de bajo perfil o de baja seguridad, que puede albergar no más de 13.000 reos o colonos. Los colonos viven con sus familias en casas provistas por la administración local. Los colonos prisioneros deben trabajar en las granjas agrícolas o ganaderas o donde sea necesario.

El archipiélago de las islas Marías es ahora un área protegida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. En el año 2010 las islas Marías fueron declaradas por la UNESCO como Reserva de la biosfera, entre otras zonas declaradas en el país. El gobierno ha actuado inmediatamente sobre la vigilancia de éstas y la protección de la flora y la fauna endémica que conforman un ecosistema muy frágil en relación con el océano y su ambiente.

Centro cultural y de protección al medio ambiente

El actual gobierno de México anunció que cerraría las Islas Marías como prisión para convertir el lugar, en junio próximo, en un centro para la educación en torno al ambiente y la cultura.

Hoy el gobierno de México abrió las puertas de la prisión de las Islas Marías, la más antigua del país, con el fin de permitir que reporteros vieran en qué condiciones están las instalaciones que próximamente serán sede de un centro cultural y de protección al medio ambiente.

En el siglo XX, el lugar inspiró al escritor José Revueltas para escribir la novela ‘Los muros de agua’.
Aunque en sus inicios era una de las prisiones más crueles e inhumanas, en los últimos años se transformó en un centro de readaptación donde las personas privadas de la libertad vivían en una especie de colonias.

Las Islas Marías albergaban cuatro complejos: Morelos, Bugambilias, Aserradero y Laguna del Toro, un penal de máxima seguridad.

El cierre tendrá impacto en la vida de al menos 450 empleados del Órgano Administrativo Desconcentrado de Readaptación Social.

Se tiene previsto que el nuevo centro opere en junio de este año ya bajo la administración de la Secretaría de Medio Ambiente, que se encargará además de la preservación de las islas.