Desde las 9 de la mañana, el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, dedicó ayer su día a revisar, con los futuros secretarios de la Defensa Nacional y de Marina, General Luis Crescencio Sandoval González y Almirante José Rafael Ojeda Durán, respectivamente, así como con Olga Sánchez Cordero y Alfonso Durazo, la estrategia de seguridad que seguirá su gobierno a partir del 1 de diciembre.

Los militares llegaron a la casa de transición y evitaron responder a la prensa.

Incluso, a su salida de la oficina de Obrador, los militares salieron a bordo del vehículo del Presidente electo, a fin de no ser abordados por los reporteros.

Alrededor de las 7 de la noche, el Presidente electo abandonó su oficina. Se le preguntó si tiene previsto acudir al refugio de migrantes en la Magdalena Mixuca, pero evitó responder. Una mujer se le acercó para pedirle ayuda.

Estrategia de seguridad

La estrategia en materia de seguridad del próximo gobierno federal será presentada el 14 de noviembre.

La senadora y próxima secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, garantizó que se sacará al país de la crisis de inseguridad y humanitaria en la que se encuentra.

El plan de seguridad contemplará dividir al país en 266 regiones, con un mando por cada estado, que estará a cargo del Presidente de la República.

En cada región se desplegarán entre 300 y 600 elementos del Ejército, Policía Federal y Marina, según su nivel de población e incidencia delictiva.

El futuro secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, comentó.

Indicó que el presupuesto en seguridad para el 2019 será similar al de este año, aunque se invertirá de forma diferente, pues ya no se comprará armamento, sino se usará para prevención; mejoramiento de los salarios de policías y capacitación.