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¿Adiós a las prepas populares en Guerrero?


By VEME - 02/25/21 10:25 AM




Creadas como una opción académica para jóvenes que viven en zonas marginales, las preparatorias rurales en Guerrero resisten cada año la insuficiencia de recursos para atender a 12 mil alumnos

El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), Javier Saldaña Almazán, informó que se busca el reconocimiento de las preparatorias populares a través de la creación de un nuevo subsistema de educación media superior, pero advirtió que este no debe tener tintes políticos.

Saldaña Almazán informó que en la semana en curso le informaron directivos de la SEP que la UAGro ya no deje hacer más escuelas preparatorias debido a la implementación de un nuevo sistema, por lo que ya presento un proyecto a autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con la finalidad de que se tenga la información sobre las prepas en mención.

“En esta semana me dijeron que no quieren ni una preparatoria más, que porque se va hacer el nuevo sistema de prepas que no sé cómo se llame pero ya les presentamos un estudio. Pero obviamente tiene que ser un sistema consolidado, no tiene que haber amiguismos, yo creo que se deben hacer de manera genuina las cosas correctamente, que no haya líderes que militen en partidos. Yo creo que la educación debe de despolitizarse”, indicó

Cómo surgieron

Las preparatorias populares tuvieron su auge en los años setenta en Guerrero. Con la rectoría de Rosalío Wences Reza surgió la necesidad de que la educación media superior llegara a los lugares más lejanos. Comenzó la figura de “Universidad pueblo”.

Hace 23 años los padres de familia de Apetzuca, municipio de Acatepec, en la Montaña alta, pensaron en darles un mejor futuro a sus hijos. Con trabajo comunitario y apoyo de profesores fundaron la preparatoria popular Ingeniero Heberto Castillo Martínez.

Las preparatorias populares en Guerrero, la mayoría se ubica en zonas rurales, están avaladas por la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), de la que no reciben presupuesto. El camino de las preparatorias populares es largo. Buscan su reconocimiento oficial para que de esta manera los profesores por fin tengan un salario digno, prestaciones laborales y recursos para sus necesidades directas de los planteles.

La historia de Apetzuca la cuenta el profesor Simón Ramos Aburto, quien hasta 2014 dio clases en el plantel, después lo designaron gestor de las preparatorias populares. Pero cuando lo decida puede regresar a las aulas.

Apetzuca se encuentra en la región de la Montaña alta, a seis horas de la capital. La prepa popular que ahí se fundó en 1998 con 18 alumnos; surgió como el resto: no había preparatorias en la región, y los jóvenes que querían estudiar tenían que viajar hasta Tlapa, ubicada a cuatro horas y media de distancia, o a Chilapa, a cinco horas.

Conforme pasó el tiempo las comunidades de alrededor de Apetzuca se animaron a mandar a sus hijos a la prepa.

Uno de los maestros impulsores de este plantel fue Elfego Abraham, junto con el comisario de ese entonces. El profesor Simón llegó a la escuela por invitación del director.

“Cuando yo llegué todavía no tenía la carrera terminada, apenas había cursado el segundo año de la Facultad de Economía, posteriormente vi la necesidad de estudiar para poder titularme. Al último estudié Matemáticas”, dijo.

Las primeras aulas de la prepa estaban hechas de adobe, además adaptaron un comedor para que los alumnos trajeran su almuerzo y pudieran calentarla, o pudieran prepararse. Además porque muchos de los alumnos venían de fuera. Llegaron alumnos hasta de Zapotitlán Tablas y de Tlacoapa. Luego adaptaron otro espacio como dormitorio que se incendió, pero los padres no desistieron y lo reconstruyeron.

“Era muy poco lo que nos apoyaban económicamente. Los primeros dos años a mí no me daban absolutamente nada, la compensación era maíz, frijoles, tortillas, lo que a mí me ayudaba bastante es que trabajé los fines de semana”.

Profesor Elfego Abraham

En el plantel se fijó una colegiatura de 50 pesos, lo máximo a lo que llegó fue de 190 pesos, que se ocupaban para las necesidades de la escuela. La última colegiatura se pidió en 2011.

En 2014, luego de la tormenta tropical y el huracán Manuel e Ingrid, el plantel fue favorecido, le construyeron dos aulas; antes lograron la construcción de otras. Hace apenas siete años el plantel tomó la forma de una escuela, el sueño de todas las prepas populares de Guerrero.

La precariedad en las prepas populares persiste, aunque al menos ahora los profesores reciben un incentivo económico que puede ser de mil a 4 mil pesos al mes.

La lucha de las preparatorias continúa. Cada año se manifiestan para lograr un presupuesto justo, lo que les ha costado represión institucional.

El 7 de febrero del 2020, en un bloqueo en la Autopista del Sol, los profesores y padres de familia que se manifestaban por un mejor presupuesto, fueron desalojados por policías antimotines estatales. Ramos Aburti fue detenido y llevado preso. Después fueron liberados con ayuda de abogados.

Con info de Beatriz García / Amapola Periodismo aquí nota original

y El Sol de Acapulco