Negarse a las vacunas causa epidemias


By VEME - 05/16/18 7:03 AM

En México en las últimas dos décadas hubo 176 casos de personas contagiadas de sarampión todas se contagiaron en el extranjero. En la semana del 16 marzo hubo 4 diagnósticos: uno en Baja California y 3 en la CDMX. Una diplomática italiana, su hijo y la cuidadora del niño.




A pesar de que la vacunación se ha considerado como uno de los diez máximos logros de la salud pública durante el siglo XX, están surgiendo, cada vez más, grupos considerables de activistas contra la vacunación en el mundo. La aparición de tres nuevos casos de sarampión, enfermedad que se tenía controlada desde hace 22 años en México, ha traído a la mesa el debate sobre la vigencia de esta práctica médica así como el resurgimiento de ligas antivacunación en países desarrollados.

La objeción no es nada nuevo. Desde la aparición de la primera vacuna contra la viruela a principios de los 1800, hasta las últimas vacunas contra la influenza o el herpes zóster (todavía bastante cuestionadas) éstas siempre han despertado inquietud, sobre todo cuando debe ser administrada a niños.

El cuestionamiento a la vacuna de la viruela (desarrollada por Edward Jenner) tenía, de alguna manera, sentido. La administración era bastante invasiva; había que rasgar la carne del brazo de un niño e introducir la linfa (Líquido coagulable, casi incoloro y débilmente alcalino, que procede de la sangre) de la ampolla de una persona que había sido vacunada aproximadamente una semana antes. Los opositores, incluida la iglesia, creían que la vacuna “no era cristiana” porque provenía de un animal.

En Inglaterra se llegó a legislar la vacunación, haciéndola obligatoria, hasta que en 1898 se incluyó una cláusula de “opositor consciente”, de tal manera que los padres de familia que no creían en la seguridad o la eficacia de la vacuna podían obtener un certificado de exención. En 1879 se fundó la Sociedad Antivacunación de Estados Unidos.

EBioMedicine asegura que Europa es donde existe un mayor rechazo a las vacunas. Ya sea por creencias religiosas, naturistas, la aparición de la medicina alternativa, o por información incorrecta -en 1998, Andrew Wakfield, médico ingles, publicó un articulo en The Lancet en el que aseguraba que la vacuna triple vírica (DTP) estaba asociada a la aparición de autismo en los niños. Hoy, está creciendo en el mundo una generación de niños que no están siendo vacunados.

El problema deviene cuando una decisión individual repercute en la población como un conjunto. En países subdesarrollados donde grandes franjas marginales no tienen acceso a la vacunación el contagio es casi seguro. Esto aunado a que en los últimos años se ha relacionado la vacunación con las malas practicas de las farmacéuticas, aumenta las posibilidades de que regresen enfermedades erradicadas como la poliomelitis, que provocaba discapacidad por parálisis y mataba a miles de personas, principalmente niños. Cuando la vacuna comenzó a aplicarse de manera masiva en los Estados Unidos, aparecieron letreros que decían “Gracias doctor Salk”. Jonas Salk el médico que desarrolló la vacuna, respondió a la pregunta de si iba a patentar su descubrimiento: “No hay patente, ¿acaso cree que se puede patentar el sol?

En México en las últimas dos décadas hubo 176 casos de personas contagiadas de sarampión todas se contagiaron en el extranjero. En la semana del 16 marzo hubo 4 diagnósticos: uno en Baja California y 3 en la CDMX. Una diplomática italiana, su hijo y la cuidadora del niño.

Hoy Italia es uno de los principales focos de sarampión en el mundo. Según la BBC, en el 2017 hubo mas de 5000 casos, la cifra ha aumentado porque en ese país se promueve el vínculo entre vacunas y autismo.

Fuentes
Conacyt